martes, 29 de agosto de 2017

Sí se puede exige responsabilidades políticas ante el tuit irrespetuoso de la jefa de la policía local


 
 

Asun Frías: “Las declaraciones de la teniente de alcalde, en las que justifica a la comisaria, muestran su falta de cultura democrática”

 

Sí se puede exige responsabilidades políticas al gobierno del Ayuntamiento de Santa Cruz por el tuit irrespetuoso de la jefa de la policía local, Carmen Delia González, a raíz de los atentados en Barcelona. La concejala ecosocialista, Asun Frías, expresa su preocupación porque la única reacción haya sido la de la teniente de alcalde, Zaida González (PP), que “para justificar a la comisaria, realizó unas declaraciones que muestran, una vez más, su falta de cultura democrática”, afirma Frías.

 

La concejala de Sí se puede considera muy grave que la jefa de la policía, mediante un tuit, el pasado 18 de agosto, tachase de “buenistas” y “sinvergüenzas” a quienes difundieron un mensaje que elogiaba la solidaridad de un taxista marroquí durante el atentado en las ramblas barcelonesas. Frías recuerda que, entre otras normas, el artículo 53.2 del Real Decreto Legislativo 5/2015, Estatuto Básico del Empleado Público, exige respeto e imparcialidad “al margen de cualquier otro factor que exprese posiciones personales, familiares, corporativas, clientelares o cualesquiera que puedan colisionar con este principio”.

 

“La comisaria incumple la normativa y viola la ética que se le debe exigir a una persona de su responsabilidad porque llama sinvergüenzas a quienes piensan distinto que ella y, además, este insulto lo profiere ante un mensaje que, simplemente, resalta que no todas las personas musulmanas son iguales”, declara Frías.

 

Ante esas graves afirmaciones, Sí se puede considera que el equipo de gobierno tiene que abrirle un expediente a la comisaria pero, en su lugar, el alcalde, José Manuel Bermúdez, se ha lavado las manos, mientras que Zaida González hizo este lunes unas declaraciones “intentando justificar lo injustificable y, en vez de arreglarlo, metió la pata una vez más. No solamente negó que el tuit de la comisaria fuera islamófobo sino que nos contó un cuento distinto a lo que todo el mundo pudo leer en Twitter y, de paso, habló con desprecio de la intervención de grupos organizados en las redes sociales, lo que es un insulto a la inteligencia colectiva de toda la ciudadanía y un claro indicio de su falta de cultura democrática”, afirma la concejala ecosocialista.