martes, 11 de julio de 2017

Sí se puede lleva el derribo previsto de las casas de Miraflores al Tagoror de Centro-Ifara



La organización ecosocialista propone crear un espacio canino en las inmediaciones del pabellón Ana Bautista, en Duggi  

Sí se puede lleva el derribo previsto de las casas del entorno de las calles Miraflores y Carmen Monteverde al Tagoror de Centro-Ifara, que se celebra este miércoles, 12 de julio. Igualmente, la vocal de la organización ecosocialista en el espacio de participación de este distrito de la capital tinerfeña, Annabel Espinosa Cejas, propondrá la creación de un espacio canino en las inmediaciones del pabellón Ana Bautista del barrio Duggi.

Espinosa prevé preguntar al concejal del distrito, José Carlos Acha, si va a ejecutarse el proyecto de urbanización elaborado por la Gerencia de Urbanismo para la zona de Miraflores, en donde, el exconcejal del área, Carlos Garcinuño, anunció el derribo de los edificios de la manzana ubicada entre las calles Carmen Monteverde, San Francisco de Paula, Juan Padrón y Miraflores, una actuación que, a juicio del concejal dimitido recientemente, convertirá la zona asociada a la prostitución desde hace décadas en "un espacio atractivo para la inversión", según sus palabras textuales.

Espinosa recuerda que este plan ha provocado las quejas de la Asociación Nuestro Patrimonio, que llamó la atención sobre la riqueza patrimonial de la fachada de algunos de los edificios amenazados de derribo, en coincidencia con el criterio expresado por el área de Patrimonio Histórico del Cabildo de Tenerife, que destacó sus valores históricos y artísticos en varios informes emitidos durante el trámite de aprobación del Plan General de Ordenación (PGO) de Santa Cruz. 

Además, reseña el acuerdo de la sesión plenaria de junio pasado, en la que, a propuesta de Sí se puede, se acordó convocar a la mayor brevedad posible el Consejo Municipal de Patrimonio Histórico e incluir en el orden del día el completar y actualizar el Catálogo de protección del patrimonio histórico de Santa Cruz de acuerdo a los informes del Cabildo, que orientan tomar medidas con edificios afectados por el proyecto del exconcejal.  

Sí se puede muestra su preocupación en caso de que esté previsto el derribo de manera inmediata, tal como se anunció, no solo por las consecuencias patrimoniales, sino porque afectará a las personas que viven o son prostituidas en algunos de esos edificios. “La compleja problemática de la prostitución no va a ser erradicada por el derribo de unas casas”, asevera Espinosa, quien reclama la puesta en marcha de acciones previstas en el Plan Municipal contra la Prostitución, que nunca llegó a aprobarse.

En caso de que el gobierno de CC-PP persista en su intención de mantener el plan de derribo, la vocal de Sí se puede en el Tagoror pregunta también el concejal de la zona qué medidas tiene previsto llevar a cabo el grupo de gobierno para la integración social y laboral de las personas que viven y trabajan allí, en su inmensa mayoría mujeres en situación de vulnerabilidad o exclusión social.

Espacio canino en Duggi
Santa Cruz cuenta con más de 37.000 perros censados y, mientras otras zonas del municipio hay espacios caninos que facilitan la convivencia armónica entre las personas y los animales de compañía, la vocal de Sí se puede se hace eco de una demanda vecinal de personas residentes en el barrio de Duggi para abordar esta situación, no resuelta en la zona. 

La situación actual es que las personas que tienen mascotas en Duggi, por ahora, evitan la plaza, que a menudo está congestionada, y hacen uso de los terrenos aledaños al pabellón Ana Bautista, pese a que no se encuentren acondicionados para tal fin. La propuesta de Sí se puede consiste en estudiar la posibilidad de habilitar este mismo espacio con bebederos y juegos que fomenten el adecuado ejercicio físico de las mascotas y los elementos que sean necesarios para tener un espacio canino en condiciones. 

Sin embargo, la vocal no cierra la propuesta porque plantea como fórmula más adecuada contar con “las personas que conocen de primera mano la realidad, para que diseñen el espacio de manera participativa con vecinos y vecinas del barrio”.