jueves, 29 de diciembre de 2016

Arcila reclama a Bermúdez que “deje las bravuconadas y garantice el diálogo con los taxistas”



El portavoz de Sí se puede exige al alcalde de Santa Cruz dar respuestas inmediatas y abordar el transporte urbano con un enfoque estructural
Pedro Fernández Arcila, reclama al alcalde José Manuel Bermúdez que “deje las bravuconadas y garantice el diálogo con los taxistas hasta la resolución del conflicto” en el sector. Las palabras del portavoz de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife son su reacción a las amenazas de Bermúdez sobre la posibilidad de revisar los compromisos acordados hasta ahora en el caso de que los taxistas mantengan los paros convocados para los primeros días de enero próximo, expresadas en la última reunión mantenida entre el grupo de gobierno de CC-PP y representantes de los taxistas de Santa Cruz, según revelan medios de comunicación.


Arcila asegura que “en situaciones como esta es cuando se reclama liderazgo de un alcalde y que sea capaz de influir en las otras administraciones implicadas para una solución justa al conflicto del sector del taxi”. El deber de Bermúdez, apunta el portavoz ecosocialista, “es mantener el diálogo y garantizar que el conflicto se resuelve de forma duradera, no entrar a las negociaciones con amenazas y con una actitud más cercana a la imposición que a la negociación”.

La obligación de Bermúdez es aún mayor, si cabe, porque “su grupo político es directo responsable de la situación, creada cuando Manuel Hermoso entregó con fines electoralistas más licencias de las necesarias”.

El portavoz de Sí se puede recuerda que la situación del taxi en Santa Cruz requiere de una respuesta inmediata y también de la planificación de respuestas estructurales, como la elaboración de un plan municipal de movilidad sostenible que incluya el punto de vista de los trabajadores del transporte público, entre los que se encuentran los taxistas. Igualmente, la organización ecosocialista es partidaria de contar con un espacio de supervisión y diálogo permanente sobre un área tan sensible para una ciudad como Santa Cruz: una mesa de movilidad y transporte urbano en la que también deben participar los taxistas.

Un enfoque coherente y con carácter estratégico del transporte urbano en Santa Cruz debe incluir, a juicio de Sí se puede, acciones como la realización de una auditoría del sector, la aplicación de medidas que garanticen una mejora del servicio de guaguas y taxis para evitar las inversiones en infraestructuras grandiosas que no atienden las necesidades específicas de cada distrito y el incremento del presupuesto los fondos destinados a las subvenciones para la reducción de licencias en el sector del taxi.

Mientras el asunto no se aborde con este enfoque integral, “es obligación del ayuntamiento mantenerse en el diálogo y garantizar el cumplimiento de los acuerdos alcanzados con el sector”, insiste Arcila.