lunes, 17 de octubre de 2016

Sí se puede propone poner en marcha un servicio de mediación comunitaria en Santa Cruz



Asun Frías destaca su valor preventivo de conflictos y la promoción de la corresponsabilidad en la gestión de asuntos colectivos

Sí se puede lleva al pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife este mes una moción para la puesta en marcha de un proyecto municipal de mediación comunitaria. La iniciativa, que defenderá la concejala ecosocialista Asun Frías, contempla alcanzar dos acuerdos básicos: incorporar la perspectiva de la mediación comunitaria a todos los servicios municipales –mediante sensibilización y formación en los ámbitos vecinal, técnico y político–, y poner en marcha un proyecto transversal de mediación comunitaria vinculada al Servicio de Igualdad, Participación Ciudadana y Soporte Administrativo a los Distritos.


La mediación comunitaria es un sistema de gestión de los conflictos a cargo de “una persona mediadora, neutral e imparcial, en el que participan las partes implicadas de forma directa, para encontrar soluciones favorables para todas”, explica Frías en el texto de la moción. La herramienta contribuye a la resolución positiva de desacuerdos y a crear un ambiente de corresponsabilidad en la gestión de los asuntos comunitarios, además de tener un valor preventivo de situaciones que acabarían complicándose y permite dar una respuesta de forma integradora y rápida a los ya existentes.

La concejala subraya que la capital tinerfeña cuenta con 81 entidades poblacionales oficialmente reconocidas, aunque en realidad se contabilizan 90 barrios o pueblos en los que conviven 205.601 habitantes. Una población tan amplia constituye un grupo social que comparte intereses, problemas y recursos en situaciones que no están exentas de “conflictos vecinales, medioambientales, interculturales, de género, relacionados con la utilización de los espacios públicos, organizacionales, escolares” y otros, como ocurre en otros municipios.

El propio ayuntamiento ya interviene en algunos de estos casos, como los familiares y escolares; sin embargo, no se realiza una mediación en otros ámbitos, aunque en conflictos vecinales a veces interviene el Servicio de Igualdad, Participación Ciudadana y Soporte Administrativo a los Distritos u otros servicios municipales, pero esta labor se desempeña de forma precaria, porque en unos casos no se cuenta con personal suficiente para dedicarse a esas tareas, que son difíciles de abordar y que exigen tiempo de dedicación, y en otros casos no hay una formación adecuada para tratar asuntos complejos.

Entre los objetivos de la mediación destacan el facilitar el reconocimiento mutuo de las partes y la legitimidad de todos los intereses y de todas las aportaciones; garantizar y respetar la voluntariedad de las partes; velar por la igualdad de todas las partes; usar los recursos de forma sostenible; asegurar la legitimidad y competencia de las personas mediadoras; desarrollar un modelo de prevención, gestión y resolución de estas situaciones, y promover y fomentar una ciudadanía participativa y responsable, implicada en la gestión de sus propios conflictos.

Con estos fines se han puesto en marcha experiencias muy positivas de mediación comunitaria en muchos países del mundo; incluso, la ONU cuenta con una oficina de Ombudsman y Mediación. En el Estado español también hay iniciativas de mediación muy interesantes en ciudades como Madrid, Barcelona o Bilbao, entre otras.