lunes, 10 de octubre de 2016

Sí se puede pregunta en la Comisión de Control por la puesta en marcha de los presupuestos participativos en Santa Cruz



Asun Frías destaca que el ayuntamiento desde 2012 debe implantar de forma progresiva este mecanismo de democracia directa, según un acuerdo plenario
Sí se puede ha presentado una pregunta al grupo de gobierno de CC-PP en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife dirigida al concejal de Hacienda, Juan José Martínez, sobre la puesta en marcha de los presupuestos participativos en la capital tinerfeña. Martínez deberá responder en la Comisión de Control que se celebra este jueves, 13 de octubre.

La concejala ecosocialista Asun Frías formula la pregunta, que busca información sobre las acciones que ha desarrollado el ayuntamiento con participación de la ciudadanía para la elaboración del presupuesto de 2017 en cada uno de los distritos.


Frías se basa en la afirmación del concejal de Hacienda expresada en la sesión de la Comisión de Presidencia, Organización, Tecnología, Participación Ciudadana, Hacienda y Recursos Humanos del 25 de enero pasado, en la que afirmó –en respuesta a una pregunta de Sí se puede– que la participación ciudadana se había empezado a articular desde los distritos municipales, de cara a la elaboración del presupuesto de 2017.

La concejala de Sí se puede señala que el ayuntamiento debe implantar de forma progresiva “un sistema de participación ciudadana en la elaboración de los presupuestos municipales” desde que el pleno de febrero de 2012 aprobó por unanimidad una moción del grupo ecosocialista en ese sentido. “Ese proceso debió de iniciarse desde entonces, pero en el mandato pasado solamente se desarrolló alguna acción formativa y no se ejecutó ninguna otra”, detalla Frías.

El presupuesto participativo es una herramienta de democracia directa que permite a la ciudadanía incidir o tomar decisiones relativas al uso de los fondos que hacen las instituciones cada año. El proceso implica la organización de un proceso deliberativo colectivo en el que se establecen las prioridades de la ciudadanía a la hora de utilizar los fondos públicos y requiere la celebración de asambleas ciudadanas.
A juicio de la organización ecosocialista, el proceso de implantación de la metodología necesaria para este mecanismo de construcción colectiva debe ser progresivo, hasta que, después de un largo proceso, que en otros lugares ha sido aproximadamente de una década, se llegue a implicar al 100% de los presupuestos y a la inmensa mayoría de la población. Así, en la moción aprobada en 2012 contempla la elaboración de un sistema para el periodo 2013-2019, y la formación específica durante 2012 para el personal municipal implicado, los vocales de los tagorores y otros representantes del tejido asociativo santacrucero.

La experiencia ha sido introducida en muchas ciudades y pueblos de todos los continentes, desde grandes municipios –como el brasileño Porto Alegre, pionero del método–a otros muy pequeños. En el ámbito estatal, han hecho suya esta forma avanzada y democrática de gestión del dinero público, en mayor o menor medida, Córdoba, Sevilla, Cabezas de San Juan, Leganés, San Sebastián, Rubí o Santa Cristina d'Aro y, en Tenerife, comenzó a experimentarse en Granadilla de Abona y Buenavista del Norte.