viernes, 16 de septiembre de 2016

Arcila acusa a Bermúdez de boicotear el debate sobre los 26 millones que Gestur le debe al Suroeste





Sí se puede califica de impresentable y antidemocrática la actitud del grupo de gobierno de Santa Cruz

No acudió ningún concejal del grupo de gobierno a debatir en la Comisión de Control sobre los diez años de incumplimiento de esta empresa con este distrito


El portavoz del grupo municipal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Pedro Fernández Arcila, acusa al alcalde José Manuel Bermúdez de boicotear el debate sobre los 26 millones que Gestur le debe al Distrito del Suroeste. La organización ecosocialista califica de “impresentable y antidemocrática” la actitud del grupo de gobierno de Santa Cruz, según expresa el concejal.


Sí se puede había solicitado la comparecencia del concejal de Urbanismo, Carlos Garcinuño Zurita, para dar explicaciones ante la Comisión de Control del pasado jueves, 15 de septiembre, sobre los acuerdos y resoluciones adoptadas por la Gerencia de Urbanismo y el ayuntamiento para el cumplimiento de las obras pendientes de ejecución en el llamado Polígono de El Rosario, en el distrito Suroeste de la capital tinerfeña.

Sin embargo, no acudió a la comparecencia, que es obligatoria, ningún concejal del grupo de gobierno. Con el fin de “eludir el debate en la Comisión de Control sobre los diez años de incumplimiento de la empresa con este distrito, el grupo de gobierno se enredó en una serie de excusas impresentables”, asegura Arcila.

La actitud del grupo de gobierno municipal “es indicativa del escaso interés que despierta en él la defensa de los intereses vecinales de contar con parques, espacios verdes y dotaciones, así como de la complacencia con Gestur, hasta el punto de que ni tan siquiera se acude a una comparecencia para la que habían sido convocados”, señala el concejal.

Por si fuera poco, la única solución que se ofrece a Sí se puede es volver a plantear la solicitud de comparecencia en la sesión de la Comisión de Control del próximo mes de octubre, eso sí, consumiendo una de las dos oportunidades que tiene cada grupo municipal para pedir comparecencias, lo que supone una reducción del derecho que asiste a la oposición para controlar la acción de gobierno.

Deuda en dotaciones
Arcila recuerda que “los vecinos del Suroeste llevan esperando desde 2005 una inversión de 26.500.000 de euros para dotaciones sociales, zonas verdes, plazas, equipamientos y obras de urbanización”.

El concejal señala directamente al alcalde Bermúdez como “el responsable de las carencias que sufre el distrito en dotaciones sociales”, ya que, “desde que Bermúdez es alcalde, hace algo más de cinco años, el ayuntamiento no ha realizado ni la más mínima iniciativa política para exigirle a Gestur el cumplimiento de los convenios suscritos, lo que supondría una mejora sustancial en la calidad de vida de los vecinos del distrito”, subraya. Por este motivo, el portavoz ecosocialista concluye que, con su inacción, “Bermúdez renuncia al desarrollo del distrito”.

Gestur es la entidad obligada a ejecutar las obras porque en ella quedó integrada la empresa Polígono de El Rosario SA (PROSA), firmante de los compromisos de obras originalmente. A raíz del desarrollo urbanístico que experimentó esta zona de Santa Cruz, en el ámbito de lo que fue el Plan Parcial de El Rosario, se hizo preciso establecer las obras que eran necesarias para cumplir con los estándares urbanísticos en materia de infraestructuras comunitarias y que debieran ser realizadas por Gestur a partir de la financiación del gobierno canario.

Ese informe fue elaborado por los servicios técnicos municipales en junio de 2005 y se cuantificó en 26.500.000 euros y en él se incluye un listado detallado de todas las intervenciones públicas que deberían acometerse en distintos barrios del Suroeste. Sin embargo, salvo algunas obras, gran parte de las actuaciones previstas no han sido ejecutadas.

Gestur y las empresas creadas por el Gobierno Canario, como Gavisa, participaron en la venta de terrenos y solares logrando unos beneficios extraordinarios durante todo el proceso urbanístico que experimentó aquella zona de Santa Cruz desde finales del siglo pasado hasta la actualidad, sin embargo no se han hecho cargo de las dotaciones a las que están obligadas, con el beneplácito del alcalde Bermúdez en los últimos cinco años.