lunes, 27 de junio de 2016

Sí se puede propondrá en el pleno la intervención temporal en solares abandonados

Eligio Hernández defenderá la iniciativa dirigida a resolver deficiencias de dotación en los barrios identificadas en un proceso participativo


Sí se puede propondrá en el pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife este viernes, 1 de julio, la intervención transitoria en solares abandonados con el fin de atender carencias dotacionales en distintos barrios. La moción será defendida en la sesión plenaria por el concejal ecosocialista Eligio Hernández Bolaños, quien incluye en la iniciativa el impulso de un proceso participativo en cada barrio para recabar demandas vecinales e identificar esas deficiencias.

La moción contempla que el servicio municipal correspondiente se encargue de la selección de los solares “que mejor puedan encajar en el proyecto, así como la posterior gestión urbanística y puesta en uso”, según el texto del documento. El proyecto, además debe incluir el estudio de la mejor fórmula para llevar a cabo las intervenciones y garantizar su mantenimiento en el tiempo.

Se trata de poner en uso espacios actualmente vacíos y degradados a través del desarrollo de un proyecto de intervención que posibilite una regeneración del paisaje urbano y una mejora de la salubridad, al tiempo que se da cobertura a iniciativas comunitarias que actualmente no disponen de espacios para su desarrollo.

La moción se justifica en “las muchas demandas vecinales insatisfechas que se topan con la desidia de la administración o con la imposibilidad de ésta de realizar fuertes inversiones debido al grado de control del gasto al que están sujetas”, explica el concejal. Esta situación lleva al ayuntamiento a posponer soluciones o a volcarse en la iniciativa privada a través de concesiones públicas. Hernández Bolaños, al contrario, plantea volcarse en “propuestas innovadoras y adaptadas a las circunstancias, pero a la vez realistas”, de forma que los solares en desuso sean considerados como una oportunidad para “resolver las carencias existentes en los barrios o como elementos que puedan contribuir a un urbanismo más democrático”.

El concejal de Sí se puede parte de la necesidad de reinventar la agenda de las políticas urbanas para adaptarse un tiempo no previsto, como el actual, de forma que la ciudad flexibilice su lógica para hacerse permeable a proyectos y dinámicas que reflejen la realidad social y se adapten a la necesidad de poner en valor recursos ociosos, en la línea de lo que se ha llamado las “ciudades adaptativas”.

Hernández señala que la capital tinerfeña es “un caso paradigmático de los efectos de la crisis en el urbanismo”, que se observan en las “ruinas modernas” repartidas en toda la ciudad, como “un paisaje producto del estallido de la burbuja inmobiliaria y el derrumbe del sector de la construcción”, tales como esqueletos de edificios inacabados o solares vacíos que, además de suponer un impacto sobre el paisaje urbano, acaban convertidos en puntos de vertido incontrolado de basuras y un foco de insalubridad.