miércoles, 6 de abril de 2016

Sí se puede denuncia el estado de abandono de los espacios públicos y dotaciones del barrio de Azorín



* Alonso Hernández, vocal en Salud-La Salle, afirma que el parque Poeta Manuel Castañeda padece una situación extrema de insalubridad
* Miembros del Comité Local de Sí se puede visitaron esta semana el barrio para escuchar de primera mano las denuncias vecinales
Mosca blanca en una palmera.
El Comité Local de Sí se puede en Santa Cruz de Tenerife denunció hoy el estado de abandono que presentan los espacios públicos y dotaciones del barrio de Azorín, después de una visita realizada esta misma semana en la que los miembros de la organización ecosocialista escucharon de primera mano las denuncias vecinales sobre la situación que presenta esta parte de la capital. A estos problemas materiales se suma la falta de políticas sociales en una zona que las precisa de manera urgente.


Alonso Hernández, vocal de Sí se puede en el Tagoror Salud-La Salle, destacó tras la visita el estado de extrema insalubridad que presenta el parque Poeta Manuel Castañeda, con papeleras llenas de residuos –apenas acude personal de Urbaser a limpiar–, palmeras y otras especies vegetales afectadas por la mosca blanca, un recinto infantil destrozado y la falta de un vallado perimetral que impida el acceso de los niños y niñas a la autopista. Según manifestaron los vecinos y vecinas a Sí se puede, la infancia ya no acude a este recinto por todas las razones indicadas.

Hernández estuvo acompañado durante su visita por los concejales de Sí se puede Pedro Fernández Arcila, Asunción Frías y Eligio Hernández y la también vocal del Tagoror Laura Tamayo. Antes del recorrido por el barrio, todos ellos mantuvieron una reunión con representantes de la asociación de vecinos Azorín, que les transmitieron su inquietud por la falta de políticas sociales en el barrio y por el hecho de que el Ayuntamiento no les haya dado respuesta a sus múltiples reclamaciones en relación con las deficiencias que presenta esta parte de la ciudad.


En el barrio también existe una cantidad importante de árboles que necesitan una urgente poda, pues algunas ramas incluso entran por las viviendas, lo que facilita a su vez que lo hagan las ratas que pueblan la zona. Algunos de estos árboles están rompiendo el suelo con las raíces y hay riesgo de que se partan y se produzca una desgracia, añadieron los vecinos. Asimismo, existen varias barreras arquitectónicas, desde accesos mediante escaleras hasta aceras sin rebajes en los pasos de peatones.