lunes, 14 de marzo de 2016

Frías dice que el Ayuntamiento incumplió sus propias instrucciones en el desmantelamiento del Camurria



* El Gobierno local confirma que la UMA debió acudir, pero no estuvo allí
* “Ya está bien de parchear, hay que multiplicar recursos”, dice la concejala
Asunción Frías, concejala de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, denunció hoy que el Consistorio incumplió, el pasado día 1 en el asentamiento del Pancho Camurria, el procedimiento que la propia Corporación estableció hace seis meses para intervenciones como esta. Concretamente, el Gobierno local confirmó en la última Comisión de Control, ante una pregunta de Frías, que la Unidad Móvil de Acercamiento (UMA) tenía que haber estado presente en el desmantelamiento, pero lo cierto es que no acudió.


En la citada respuesta se señala que en operaciones de este tipo “se fija el día del derribo y se procede al mismo con presencia de personal de Servicios Sociales (responsables del CMA y de la UMA) y el personal de Urbaser y de la Policía”. Sin embargo, todas las fuentes consultadas por Sí se puede –residentes, voluntarias y medios de comunicación– coinciden en que durante el derribo del 1 de marzo no hubo presencia de personal de Servicios Sociales: ni del Centro Municipal de Acogida (CMA) ni de la UMA.

También señala el grupo de gobierno que “una vez que una persona decide abandonar el asentamiento, acordamos con ella el derribo de la caseta, previa autorización de la persona ocupante”. Pero Sí se puede tiene constancia de que dos personas cuyas casetas fueron derribadas el día 1 de marzo han afirmado que no habían dado ninguna autorización para ello.

La respuesta dada en la Comisión de Control, contrastada con los hechos, es una prueba de que el Ayuntamiento incumplió el procedimiento establecido por la propia Corporación para este tipo de intervenciones. Además, falta a la verdad al afirmar, en esa misma respuesta, que la UMA realiza diariamente un trabajo de información, intervención y sensibilización en el Pancho Camurria con el que “va logrando que las personas que ocupan las casetas del asentamiento vayan poco a poco y de forma individualizada aceptando las propuestas de alojamiento en el CMA o en otros recursos sociales”. Según la información facilitada por residentes en el Pancho Camurria y por personas voluntarias que colaboran en la zona, las visitas de la UMA al asentamiento no son diarias, advirtió Frías.

Personas con enfermedad mental
La concejala ecosocialista exigió hoy, como ya hizo en la Comisión de Control, que la lucha contra la exclusión social sea una prioridad. “Ya está bien de parchear, hace falta multiplicar exponencialmente los recursos”, señaló. Asimismo, pidió servicios especializados para el alto porcentaje de personas mayores o con enfermedad mental que viven en la calle, tales como pisos supervisados. Al respecto, recordó que en las políticas para los mayores se debe dar prioridad al trabajo social integral con quienes tienen menos recursos económicos y no centrarse solamente en la animación, que ya se realiza desde programas insulares.