martes, 15 de marzo de 2016

Eligio Hernández propone una estrategia para controlar el rabo de gato en el municipio, especialmente en Anaga



Habría que implicar a las administraciones, personal municipal y ciudadanía para poder combatir a esta peligrosa especie invasora
Eligio Hernández Bolaños, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, llevará al próximo Pleno ordinario una ambiciosa propuesta de estrategia global para controlar el rabo de gato en todo el municipio, especialmente en Anaga. Esta especie vegetal (Pennisetum setaceum), con gran capacidad de propagación, está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras y ocupa más superficie en Canarias que algunas formaciones vegetales isleñas endémicas, como los palmerales de palmera canaria (Phoenix canariensis).


La propuesta de Hernández pasa por un conjunto de acciones que implicarían a varias administraciones –comenzando por el Ayuntamiento de Santa Cruz–, al personal municipal, desde agentes de policía hasta trabajadores de limpieza viaria, y a la ciudadanía en su conjunto, a la que se informaría a través de una campaña de sensibilización con el objetivo de extender entre la población el conocimiento de esta especie y sus consecuencias ambientales.

La moción contempla inicialmente establecer junto al Gobierno de Canarias y el Cabildo Insular de Tenerife una estrategia de actuación para el control y eliminación del rabo de gato en el municipio. En ese marco, se instaría a estas administraciones a que incrementen e intensifiquen las actuaciones destinadas a dichos objetivos y se propondrían mesas de trabajo o comisiones de seguimiento para una correcta coordinación interadministrativa. Asimismo, sería conveniente coordinarse con los vecinos municipios de La Laguna, Tegueste y El Rosario.

Una vez diseñada la estrategia, y previa fase de formación sobre el manejo, control y eliminación del rabo de gato, el Ayuntamiento conformaría cuadrillas de trabajadores y trabajadoras, mediante convenios de colaboración con el Servicio Canario de Empleo o con recursos propios, que actúen durante todo el año en la zona de Anaga, dentro y fuera del Parque Rural, para que procedan al control y, si fuera posible, erradicación del rabo de gato.

Sobre este aspecto, Hernández recuerda en su moción que, como ocurre en muchos municipios de la isla, en Santa Cruz es un problema acuciante el crecimiento y expansión del rabo de gato en solares y terrenos abandonados, laderas, fondos de barranco, márgenes de carreteras y, lo más grave, en el Parque Rural de Anaga, hoy también Reserva de la Biosfera, donde su población se está consolidando.

La propuesta ecosocialista pasa igualmente por formar a los trabajadores y trabajadoras de aquellas áreas del Ayuntamiento que pudieran tener relación directa o indirecta con el rabo de gato (policía, limpieza viaria, agentes de medio ambiente, etc.) para el conocimiento de la especie y, por lo tanto, para ofrecer respuestas eficaces, asegurando la correcta y precisa aplicación de las Directrices técnicas para su manejo, control y eliminación.

De la costa a las medianías
El rabo de gato se extiende fácilmente en los entornos de las carreteras, desde donde paulatinamente va ocupando los terrenos aledaños, pero también se asienta fácilmente en terrenos degradados y acúmulos de tierras, así como en zonas alteradas o de escasa vegetación. En la actualidad se distribuye desde la franja litoral –en costas rocosas y acantilados costeros tanto en vertiente norte como sur– hasta las medianías y fondos de barranco, sobre todo en la parte baja de las islas.