miércoles, 24 de febrero de 2016

Eligio Hernández propone al Pleno rechazar la vía exterior y defender el suelo agrícola del Suroeste



* El edil advierte que la carretera es incompatible con las políticas de movilidad y transporte dictadas por las diferentes administraciones
* Su propuesta pasa por descartar la Zona de Actividades Logísticas y reclasificar ese suelo como rústico de protección agraria
Paisaje rural del suroeste de Santa Cruz de Tenerife.
Eligio Hernández Bolaños, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, llevará al Pleno ordinario del próximo viernes una moción en la que propone el rechazo del Consistorio a la vía exterior, cuyo proyecto de trazado ya ha sido aprobado, y una reconsideración del modelo urbanístico del Suroeste del municipio en consonancia con la defensa del suelo agrícola y con políticas de movilidad y transportes que acaben con el “absurdo sin fin” del actual modelo, basado exclusivamente en la construcción de nuevas vías.


La propuesta incluye apoyar institucionalmente la Proposición de Ley en trámite en el Parlamento de Canarias para la defensa del suelo agrícola y de la autonomía municipal de La Laguna. Esta proposición es consecuencia de un acuerdo plenario del Consistorio de Aguere en contra de la vía exterior –como principal municipio afectado– y, en general, del documento que la contiene, el Plan Territorial Especial de Ordenación del Sistema Viario del Área Metropolitana de Tenerife.

Este plan, aprobado por el Cabildo siendo consejero insular de Planificación el actual alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, proyecta una vía exterior con la que se mantiene una política de movilidad y transporte plenamente incompatible con un modelo de desarrollo sostenible y que es contraria a las Directrices de Ordenación del Gobierno de Canarias y al Plan Insular de Ordenación de Tenerife. Además, el propio estudio de impacto ambiental del proyecto reconoce que la carretera generará grandes bolsas de suelo urbanizable y un cambio profundo en los usos del territorio.

Un absurdo sin fin
Contrariamente a la idea plasmada en el citado Plan Territorial según la cual uno de los fines de la vía exterior es marcar el límite entre la conurbación metropolitana y las áreas agrícolas adyacentes, la realidad es que, como ocurrió con la TF-2, esta carretera acabará absorbida por el desarrollo urbano. Además, la proyectada Zona de Actividades Logísticas (ZAL), con sus correspondientes ramales, vías de aceleración y tránsito de camiones, sustraería a la vía exterior su pretendida razón de ser –un tráfico fluido alrededor del área metropolitana–, lo cual “podría sustentar la justificación de otra futurible vía exterior –más exterior aún–, en un absurdo sin fin”, señala Hernández en su moción.

En esta línea, el concejal también propone descartar la ZAL y revisar el Plan General de Ordenación del municipio para reconocer la capacidad productiva del suelo de este espacio del Suroeste y, por lo tanto, reclasificar la ZAL a suelo rústico de protección agraria y, una vez que se agoten los plazos previstos para la actividad de gestión y ejecución, todos aquellos suelos urbanizables cuya viabilidad estuviera justificada por la existencia de la vía exterior.

En la moción se pide instar al Cabildo a adoptar todas las iniciativas necesarias para la reformulación del modelo de movilidad y transporte del área metropolitana, lo que implicará la revisión del Plan Insular de Ordenación, que ha dado carta de naturaleza a determinadas nuevas infraestructuras viarias en contradicción con el modelo de ordenación que define, y la aprobación del Plan Territorial de Ordenación del Transporte y la del Plan Territorial de Ordenación de Carreteras, previstos por el Plan Insular de Ordenación. A tal efecto, el Cabildo deberá adoptar todas las medidas necesarias para eliminar la vía exterior.