miércoles, 3 de febrero de 2016

Arcila achaca a la pasividad del alcalde el retraso en la financiación de la depuradora de Buenos Aires



La ampliación de la EDAR es imprescindible para acabar con los vertidos ilegales de dos tercios del agua que se consume en Santa Cruz
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, calificó hoy de inexplicable el retraso en la financiación de la ampliación de la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) del barrio de Buenos Aires, una obra imprescindible para evitar ingentes vertidos diarios al mar de aguas sin depurar procedentes de la estación de pretratamiento y bombeo de Cabo-Llanos. Según Arcila, el principal responsable de este retraso es el alcalde, José Manuel Bermúdez, y su pasividad para luchar por la financiación de esta obra.


Sí se puede viene reclamando desde que entró en el Ayuntamiento, en el año 2011, que las aguas residuales provenientes de la estación de pretratamiento y bombeo de Cabo-Llanos puedan ser tratadas convenientemente en la EDAR de Buenos Aires, lo que evitará los vertidos ilegales que se realizan en la zona de La Hondura, que en la actualidad suponen dos tercios del total que consume la capital y que van a parar directamente al mar.

Para ello es necesaria la ampliación de la EDAR, pero mientras el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife impulsan otras estaciones depuradoras, como las de Adeje-Arona, Granadilla y Valle de Guerra, la instalación chicharrera se encuentra a la cola de los proyectos hidráulicos y sigue sin contar con el dinero preciso proveniente de estas administraciones, una financiación que “ni está ni se le espera”, en palabras del portavoz ecosocialista, en gran medida por la pasividad del alcalde a la hora de reclamar a ambos gobiernos –canario e insular– el dinero necesario.

Arcila considera contradictorio que el Gobierno de Canarias, a través de su Viceconsejería de Medio Ambiente, le exija al Ayuntamiento chicharrero la elaboración de un plan de etapas para acabar con los vertidos ilegales de aguas a las costas de Santa Cruz y, por otro lado, el propio Ejecutivo no impulse la financiación pública para la ampliación de la depuradora de Buenos Aires a través del convenio Estado-Canarias de 2008.

“Creemos que es necesario reclamarle a José Manuel Bermúdez una mayor implicación en este asunto para comprobar si estamos ante un alcalde que quiere enfrentarse a los grandes problemas ambientales que tenemos en nuestro litoral o si, por el contrario, sigue decidido a tapar la ineficacia del Gobierno municipal sacándose playas de la chistera”, señaló hoy Arcila, en referencia a la propuesta de playa que presentó Coalición Canaria en la pasada campaña electoral de mayo en la zona contaminada por los vertidos de Cabo-Llanos.