jueves, 5 de noviembre de 2015

Sí se puede ha denunciado hoy ante la Unión Europea los vertidos de aguas residuales en San Andrés



Arcila insiste en que la empresa Emmasa podría estar cometiendo delito
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, ha presentado hoy una denuncia ante la Dirección General de Medio Ambiente de la Unión Europea (UE), en forma de queja ante ese órgano comunitario, por los vertidos de aguas residuales sin tratar detectados a finales de septiembre en la zona de San Andrés, lo que obligó a cerrar al baño una parte de la playa de Las Teresitas.

Esta medida obedece a la inacción del Gobierno local en relación con este grave problema de salud pública en la única playa urbana del municipio y su entorno, lo que, según Arcila, supone una negligencia que acabarán pagando no solo los usuarios y usuarias de la playa, sino todo el vecindario. El mes pasado, el concejal ecosocialista ya preguntó en la Comisión de Control qué acciones había desarrollado el equipo de gobierno ante este vertido, pero el edil de Servicios Públicos, Dámaso Arteaga, eludió aspectos fundamentales como los incumpli­mientos de directivas comunitarias de vertidos.

Los vertidos se están produciendo de manera continua en un lugar cercano a la Zona de Especial Conservación Sebadales de San Andrés y a 500 metros, aproximadamente, de Las Teresitas. Cuando se detectó contaminación por E. coli en una parte de la playa, en septiembre, Arcila ya denunció que esta se debía a un vertido proveniente de una conducción de desagüe de la empresa de aguas Emmasa existente en la zona del Instituto Español de Oceanografía y que expulsa directamente en la orilla –no a través de un emisario– unas aguas que no cuentan con el tratamiento previo adecuado.

Arcila insistió hoy en la idea de que estos vertidos podrían ser constitutivos de un presunto delito ambiental, dado que afectan a una zona de baño y a la Zona de Especial Conservación. Según se señala en el Censo de Vertidos de la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, este vertido tiene un caudal de 28,16 metros cúbicos por hora de agua residual urbana, afecta al baño y la pesca en una zona urbana y presenta olores y sólidos, grasas o espumas, razón por la que tiene la calificación de “muy grave”.