miércoles, 18 de noviembre de 2015

Bolaños propone un gran impulso al Santa Cruz rural con una oficina dedicada en exclusiva al sector primario



* El edil lleva al Pleno una ambiciosa moción que incluye la creación de un Consejo Municipal Agroalimentario con amplia representación social
* El 78% del suelo del municipio es rural, según el Programa de Desarrollo Rural de Canarias
Cultivos en Anaga.
Eligio Hernández Bolaños, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, llevará al próximo Pleno ordinario una ambiciosa moción para darle un gran impulso al Santa Cruz rural, que abarca un 78% del municipio, según el Programa de Desarrollo Rural de Canarias, pese a lo cual se enfrenta a un retroceso permanente del sector primario que Sí se puede cree imprescindible revertir. El relanzamiento de los ámbitos rurales tendría especial incidencia en la zona Suroeste (El Tablero y Llano del Moro) y en el Parque Rural de Anaga.


Para lograr este objetivo, una de las propuestas de la moción es constituir dentro de la estructura administrativa del Ayuntamiento de Santa Cruz una sección u oficina dedicada exclusivamente a ayudar al sector primario municipal y, por consiguiente, a contribuir al desarrollo rural, así como a avanzar hacia la soberanía alimentaria, uno de los ejes programáticos de la organización ecosocialista.

La propuesta de Hernández Bolaños se fundamenta en un extenso corpus normativo que abarca los ámbitos local, autonómico, estatal y comunitario, en el que destaca el Programa de Desarrollo Rural de Canarias, que forma parte de la iniciativa comunitaria del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) a favor del progreso en las zonas rurales de los Estados miembros para el período 2014-2020.

La moción, en la que se recogen los problemas a los que se enfrentan las poblaciones de los ámbitos rurales de Santa Cruz para poder desarrollar de manera eficiente las actividades propias del sector primario debido tanto a la legislación como a trabas de carácter comercial y geográfico, propone también crear el Consejo Municipal Agroalimentario como punto de encuentro con agricultores, ganaderos, sociedad civil, administraciones públicas y demás actores implicados. Este órgano, que deberá definir las estrategias a desarrollar y velar por su cumplimiento, tendría que convocarse preferentemente en los pueblos directamente involucrados.

La idea de Hernández Bolaños se completa con otros dos puntos: concurrir a la convocatoria de ayudas otorgadas en el contexto del Programa de Desarrollo Rural de Canarias 2014-2020 para alcanzar los objetivos planteados por la Unión Europea en lo relativo al sector primario, así como la adhesión al pertinente Grupo de Acción Local, y comunicar los términos de la moción a los Ayuntamientos de La Laguna, El Rosario y Tegueste, además de al Cabildo de Tenerife, para que en el futuro se puedan conjugar iniciativas que propicien sinergias y economías de escala.

Anaga y Suroeste
El sector primario en la zona rural de Anaga es fundamental –afirma el concejal–, no solo por la generación de riqueza que lleva aparejada, sino por su capacidad para conservar el paisaje y evitar el despoblamiento. Sin embargo, se enfrenta a un descenso de la actividad por su accidentada orografía, la falta de agua y de infraestructuras de regadío y, en opinión de técnicos y vecinos, una normativa urbanística poco adaptada a la realidad territorial.

En cuanto a El Tablero y Llano del Moro, también se percibe una tendencia creciente al abandono de la actividad agrícola, entre otras razones por la normativa urbanística, que contiene determinaciones incompatibles con el desarrollo agroganadero mientras da cabida a crecimientos urbanísticos de gran envergadura y a actividad minera, lo que propicia un futuro desalentador para el sector primario en esta zona del municipio.
En Canarias ya existen Ayuntamientos que por su realidad rural poseen concejalías dedicadas únicamente al sector primario y desde las que implementan todo tipo de políticas vinculadas con este sector. Y en el Estado español hay entidades locales, caracterizadas por su alto grado de urbanización, que han constituido la figura del Parque Agrario como instrumento de ordenación y gestión territorial que protege el suelo agrario pero a la vez preserva y fortalece la actividad agraria y su paisaje.