viernes, 20 de noviembre de 2015

Arcila lleva al Pleno la petición de los comerciantes del Rastro de abrir los dos domingos de Carnaval



* El edil señala que ya existen actos públicos masivos que coinciden con el mercadillo sin que eso genere problemas de seguridad
* Recuerda que muchas familias dependen económicamente del Rastro
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, llevará al próximo Pleno ordinario una moción en la que pide que el Rastro de la capital tinerfeña abra los dos domingos de Carnaval. Esta propuesta nace a petición de los propios comerciantes del mercadillo, muchos de los cuales cuentan con estas ventas como única actividad remunerada, por lo que todos los domingos son imprescindibles para su economía familiar.


Sobre los posibles problemas de seguridad que se puedan argumentar desde el grupo de gobierno por la coincidencia temporal con el Carnaval de día, el concejal señala que ya existen otros actos públicos masivos que coinciden con el Rastro y que los técnicos responsables de seguridad del Ayuntamiento solventan el posible riesgo en los respectivos planes de autoprotección, permitiendo que sean perfectamente compatibles. Una de estas actividades es la Cabalgata de Reyes, que coincide con el momento de mayor presencia de personas en el Rastro, a pesar de lo cual los técnicos municipales lo regulan con normalidad.

El portavoz de Sí se puede aclara que esta petición obedece a la “imperiosa necesidad” de los comerciantes de acudir cada domingo a su cita, pues, además de aquellas personas que cuentan con el Rastro como única fuente de ingresos, “en el mejor de los casos” supone para otras familias un ingreso complementario para afrontar los gastos con los que cubrir sus necesidades básicas. Para unos y para otros, el cierre del mercadillo un solo domingo ya supone un grave problema.

Una muestra de esta necesidad fue el traslado del último Rastro al sábado 14 por la celebración de una prueba deportiva: “Los comerciantes sufrieron pérdidas en las ventas de sus negocios y las protestas por esta decisión municipal fueron muy contundentes, tal y como pude comprobar directamente –señala Arcila en su moción–. De hecho, el alcalde era plenamente consciente de que la medida de cambiar el día del Rastro perjudicaba a los titulares de los puestos de venta, razón por la que prometió, para aliviar el daño, la apertura del Rastro los días 8 y 26 de diciembre”.

Ante lo ocurrido la semana pasada, Arcila afirma que “resulta más fácil comprender cómo viene afectando a las economías familiares que dependen de esta actividad el cierre durante los dos domingos del Carnaval, lo que, en definitiva, supone la paralización durante más de veinte días de esta actividad económica indispensable  para tantas familias de nuestro municipio”.