martes, 13 de octubre de 2015

Sí se puede se opone a la apertura de comercios en domingo, pues solo beneficia a las grandes superficies



* Arcila advierte que las ciudades que han optado por abrir han registrado posteriormente mayores índices de desempleo en el sector minorista
* “Decir que puede abrir quien quiera es un cinismo”, afirma el concejal
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, expresó hoy la oposición de su organización política a la apertura comercial en domingo, pues esta medida, que viene siendo defendida cada vez con más ahínco por el alcalde, José Manuel Bermúdez, solo beneficia a las grandes superficies y a los centros comerciales multinacionales.

El portavoz ecosocialista advirtió que los Índices de Comercio al por Menor (ICM), elaborados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), arrojan que las comunidades autónomas que se han opuesto a la liberalización horaria han registrado caídas del empleo menores que aquellas otras que han optado por esta medida. Entre las primeras destaca Cataluña, con un descenso del empleo del 1,4%, frente a una caída del 2,6% en el Madrid de Esperanza Aguirre, que siempre defendió la apertura dominical como un revulsivo que ha demostrado no ser tal.

Sí se puede no entiende el empecinamiento del alcalde por poner en práctica esta medida, cuando el único implicado que está a favor son las grandes multinacionales. “Los pequeños comerciantes, que tienen que pagar a sus asalariados, no están en condiciones de abrir los domingos ni, por tanto, de hacer frente a gigantes que, por si fuera poco, juegan con la ventaja de unos convenios colectivos injustos que les permiten no tener que hacer grandes gastos para abrir los domingos”, afirmó Arcila. “Decir que puede abrir quien quiera es propio del cinismo neoliberal, que choca frontalmente con la realidad socioeco­nómica de nuestra ciudad”, añadió.

A la oposición del sector minorista se suma la indiferencia del consumidor, como ha quedado de manifiesto en encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que señalan que la ciudadanía afirma no sentirse afectada por el cierre de comercios durante el fin de semana. Por ello, Arcila se pregunta qué intereses o qué presiones se esconden tras las intenciones de Bermúdez, cuando ni pequeños comerciantes quieren la apertura ni los ciudadanos reclaman una medida que se sabe que daña el tejido productivo.

Por último, el edil también se preguntó si desde el Ayuntamiento se cree realmente que la apertura de las grandes superficies, casi todas ellas ubicadas en la parte sur del casco de la ciudad, al otro lado de la avenida Tres de Mayo, significará un revulsivo para la dinamización del centro, tal y como se afirma desde el grupo de gobierno.