sábado, 24 de octubre de 2015

Frías propone al Pleno un paquete de medidas para incrementar el personal en las UTS del municipio



Incluye solicitar la contratación de trabajadoras sociales comunitarias hasta lograr la ratio de una por cada 3.000 habitantes

Asunción Frías, concejala de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, propondrá en el Pleno ordinario del próximo día 30 un conjunto de medidas para incrementar el personal en las Unidades de Trabajo Social (UTS) del municipio. Para ello plantea como primera acción redistribuir recursos humanos de distintas áreas municipales para incrementar el número de técnicos y auxiliares para los servicios sociales.

Frías, que propone igualmente que se garantice la existencia en todas las UTS de una persona dedicada a las funciones de auxiliar informadora, dice en su moción que el Plan Estratégico Municipal de Servicios Sociales 2014-2018 señala a una insuficiencia de recursos humanos, materiales y económicos como causa del retraso en la intervención y las prestaciones.

Sí se puede comprende que para el Ayuntamiento no está siendo fácil la incorporación de nuevos recursos humanos por las imposiciones neoliberales de la troika, seguidas al pie de la letra por el Gobierno de España; no obstante, en los presupuestos generales de 2016 se deja abierta la posibilidad de reponer en un 100% los puestos para la “asistencia directa a los usuarios de Servicios Sociales”, y esta es precisamente otra de las medidas que propone Frías en su moción.

Para esta reposición se podrá recurrir a lo contemplado en los presupuestos estatales, que indican que computarán para esta medida los ceses en la prestación de servicios por jubilación, retiro, fallecimiento, renuncia, declaración en situación de excedencia sin reserva de puesto de trabajo, pérdida de la condición de funcionario de carrera, etcétera.

La moción se completa con otras tres acciones: contratar trabajadoras/es sociales para los Servicios Sociales comunitarios, previa solicitud al Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, hasta alcanzar la ratio de un/a trabajador/a social por cada 3.000 habitantes, tal y como recomienda el Consejo General de Trabajo Social; solicitar al mismo Ministerio la autorización para contratar un/a educador/a social y un/a animador/a para cada UTS que carezca de esta importante figura profesional, según los requisitos legales establecidos; e incluir en el presupuesto municipal de 2016 las partidas necesarias para poder cumplir los acuerdos anteriores.

Frías acepta que no es suficiente incrementar el personal de las UTS para mejorar los servicios sociales municipales ni para acabar con las situaciones de pobreza, vulnerabilidad y exclusión social, intrínsecas al propio sistema neoliberal. Sin embargo, “su escaso número es el primer nudo crítico en la gestión, sin el que no sería efectiva una mayor dotación en ayudas y prestaciones”, señala la concejala.