jueves, 24 de septiembre de 2015

Arcila afirma que la contaminación en Las Teresitas proviene de un desagüe de Emmasa en el Oceanográfico



* El vertido se realiza sin ningún tratamiento previo adecuado y tiene lugar en la orilla, no a través de un emisario
* El edil no descarta que estemos ante un delito ambiental, pues el vertido afecta a una zona de baño y a un área de especial conservación
Zona aproximada del vertido, cerca del Oceanográfico.
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, afirmó hoy que la contaminación por el estreptococo E. coli detectado en al menos una parte de la playa de Las Teresitas se debe a un vertido que proviene de una conducción de desagüe de la empresa de aguas Emmasa existente en la zona del Instituto Nacional de Oceanografía y que expulsa directamente en la orilla –no a través de un emisario– unas aguas que no cuentan con el tratamiento previo adecuado.

Arcila considera que estos vertidos podrían ser constitutivos de un presunto delito ambiental, dado que afectan a una zona de baño, la principal de Santa Cruz, y a la Zona de Especial Conservación de los sebadales de San Andrés. Según se señala en el Censo de Vertidos de la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, este vertido tiene un caudal de 28,16 metros cúbicos por hora de agua residual urbana, afecta al baño y la pesca en una zona urbana y presenta olores y sólidos, grasas o espumas, razón por la que tiene la calificación de “muy grave”.

No es un emisario
“Hay que señalar que no se trata de un emisario, lo que significaría que las aguas residuales se verterían a 500 metros de la costa, sino de una conducción de desagüe, que, como indica la ficha del censo de la Viceconsejería, se vierte en la misma orilla”, aclara Arcila. Al tratarse de un desagüe de esta naturaleza, la norma exige que “las concentraciones de las sustancias contaminantes presentes en el efluente resulten inferiores a los valores establecidos como objetivos de calidad para la zona receptora”, una situación que no se produce en este caso, porque el vertido se realiza sin ningún tratamiento previo adecuado. “De esta manera, tanto si se hubiera otorgado autorización como si no, estaríamos ante un caso claro de delito ambiental”, añade el edil.

La mentira piadosa del buque
El portavoz ecosocialista llamó la atención sobre el afán del grupo de gobierno por ocultarle a la ciudadanía e incluso a la prensa la verdadera causa de la contaminación –“lo de las heces provenientes de un buque no es más que una mentira piadosa”, afirmó–, lo que pone en evidencia una vez más la sumisión del Ayuntamiento, con su alcalde, José Manuel Bermúdez, a la cabeza, ante los oscuros intereses de la multinacional Sacyr-Vallehermoso, socia mayoritaria de Emmasa. “Esta situación –añadió Arcila– muestra el caos en el que se halla inmersa el área de servicios públicos municipales en relación con ciclo integral del agua”.

Por último, el portavoz de Sí se puede reclamó una pronta solución de este vertido para que se ajuste a las exigencias ambientales y pidió que la solución técnica se incluya en el plan de inversiones exigido al Ayuntamiento de Santa Cruz por la Viceconsejería de Medio Ambiente.