sábado, 1 de agosto de 2015

Sí se puede reclama un plan de residuos sólidos para Santa Cruz de Tenerife

Eligio Hernández Bolaños subraya que el plan debe incidir en la reutilización, reciclaje y reducción de residuos
Sí se puede reclama al grupo de gobierno de Santa Cruz de Tenerife que elabore de forma urgente un plan de residuos sólidos para la capital tinerfeña. El concejal de la organización ecosocialista en Santa Cruz Eligio Hernández Bolaños subraya que el plan “debe incidir en la reutilización, el reciclaje y la reducción de residuos”
Sí se puede considera que en los últimos años no ha existido en Santa Cruz de Tenerife política municipal en materia de gestión de residuos; a ello se suma el desinterés en materializar la llamada “Triple R” (reducir, reutilizar y reciclar). En este sentido, Hernández Bolaños rechaza las recientes declaraciones del concejal de Bienestar Comunitario y Servicios Públicos, Dámaso Arteaga, en las que, al solicitar la necesaria colaboración ciudadana para reciclar y mantener limpia la ciudadana aseguró que “no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia”.
El concejal ecosocialista señala al respecto que “que no se puede desviar ninguna responsabilidad en este asunto, cuando no se han impulsado campañas reales para generar conciencia ambiental y propiciar un cambio en los hábitos de consumo de la población”. Al contrario, el Ayuntamiento de Santa Cruz, a juicio de Hernández Bolaños, se limita a que sea la situación de crisis la que se haga cargo de reducir la cantidad de residuos generados, debido al descenso de la actividad económica.
Igualmente, “el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife no ha hecho los deberes en materia de residuos sólidos”, señala Hernández Bolaños, “porque no cuenta con un plan serio dirigido a aumentar sustancialmente las cifras de reciclado”.
Todos estos factores provocan que la capital tinerfeña se mantenga “muy por debajo de la media estatal en el reciclaje de materia orgánica y de todo tipo de envases, ya sean plásticos, papel-cartón o vidrio. Además, Santa Cruz está “a años luz de cumplir con los objetivos marcados por la Directiva Marco europea”, asegura el concejal de Sí se puede, quien señala que “debe ser un empeño prioritario a corto y medio plazo aumentar esos porcentajes hasta al menos equipararlos a ciudades similares en cuanto a población y tamaño, como San Sebastián o Tarragona”.
Eligio Hernández señala como “incoherente y carente de estrategia” el que el grupo de gobierno municipal anuncie por un lado una posible reducción en la tasa de basura para las comunidades de vecinos que reciclen en origen e incluso apunte la posibilidad de poner en marcha el sistema de recogida puerta a puerta, mientras que, paralelamente, se gasta 256.046 euros en la compra de 354 contenedores y se instalan otros soterrados en el centro de la ciudad.
Sí se puede insta a Arteaga a pasar a los hechos y poner en marcha un plan municipal de gestión de residuos con medidas de reciclaje efectivas que permitan llevar a cabo un compostaje de materia orgánica destinado a la agricultura local y a la restauración ambiental. Además, propone la construcción de un depósito de compost colectivo o abrir el del vivero municipal con un uso participativo.
La corporación debe promover la reducción del uso de bolsas de plástico en el ámbito municipal y estudiar seriamente la viabilidad de realizar el servicio puerta a puerta. Este método propiciará un aumento del reciclaje, una reducción del importe que se paga al Cabildo por tasa de vertido en el Complejo Medioambiental de Arico y supondría un aumento en el número de empleos en el municipio.

Finalmente, Hernández Bolaños anima al grupo de gobierno a reconsiderar la posibilidad de remunicipalizar el servicio de recogida de residuos urbanos, que gestiona la multinacional ACS a través de Urbaser hasta abril de 2016. A juicio de Sí se puede, “existen intereses contrapuestos entre el ánimo de lucro de una empresa privada y el interés general de reducir la producción de basura y alcanzar una mayor sostenibilidad”; más aún, “cuando se tiene conocimiento de las malas prácticas llevadas a cabo por esta empresa y otras del sector –conocidas como “el cártel de la basura”–, que han sido sancionadas por la Comisión Nacional de los Mercados y Competencia (CNMC) debido al reparto que hacían de las licitaciones públicas y el consiguiente incremento del precio pagado por los ayuntamientos por este servicio.