lunes, 13 de julio de 2015

Sí se puede exige a Bermúdez que evite el desahucio de negocios tradicionales en el casco histórico de Santa Cruz

Yaiza Afonso considera “el colmo” que el Ayuntamiento capitalino expulse de edificios municipales a negocios con solera a favor del sector de restauración y ocio nocturno en las calles Ángel Guimerá y Nicolás Estévanez
Sí se puede exige al alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, que evite el desahucio de vecinos titulares de establecimientos comerciales tradicionales en el casco histórico de Santa Cruz, especialmente en el área de las calles Ángel Guimerá y Nicolás Estévanez.

Yaiza Afonso Higuera, concejala de la organización ecosocialista en el ayuntamiento de la capital tinerfeña, teme que estos desahucios estén impulsados por el interés de Bermúdez en destinar esta zona de Santa Cruz a negocios de restauración y de ocio nocturno, tal como lleva anunciando desde 2011, lo que sería “el colmo de las inhumanas decisiones que está tomando el Ayuntamiento en la zona”.

Sí se puede considera que “es indispensable buscar una solución que permita el mantenimiento de una actividad productiva que da de comer a muchas  familias y que mantiene la identidad histórica a una zona de Santa Cruz”, propone Afonso.

La concejala ecosocialista asegura que, en los últimos años, el Área de Patrimonio del Ayuntamiento ha enviado a los arrendatarios de los locales comerciales instalados en edificios de propiedad municipal “cartas en un tono inapropiado por la ausencia de la cortesía que le debe el Ayuntamiento a los administrados, sobre todo cuando se trata de chicharreros y chicharreras que han desarrollado su trabajo de manera honesta y con mucho esfuerzo desde hace más de medio siglo”.

Yaiza Afonso añade que ha tenido conocimiento de que uno de los empresarios afectados “ha entregado las llaves de su negocio por no soportar la presión”, ya que las últimas comunicaciones del Ayuntamiento “indican la posibilidad de recuperar el inmueble, desahuciando a personas que llevan toda una vida desarrollando su actividad empresarial” en inmuebles adquiridos por la corporación.

Algunos de estos negocios llevan abiertos más de setenta años de antigüedad y   “aportan mucha solera a la zona histórica en la que están instalados”, destaca la concejala, para quien estas decisiones afectan a “ciudadanos honrados y trabajadores que no se merecen el trato que están recibiendo del Ayuntamiento”. 


La compra de inmuebles por parte del Ayuntamiento en el centro de Santa Cruz ha sido una práctica habitual desde los años sesenta del siglo pasado, lo que ha convertido a la corporación en arrendadora, a través de la subrogación de los contratos de alquiler comprometidos previamente con los propietarios anteriores.