miércoles, 21 de enero de 2015

Frías pregunta al Pleno por el Plan Estratégico de Servicios Sociales un año después de ser aprobado



Sí se puede cree que esta herramienta pierde eficacia por el cierre del servicio de asesoramiento jurídico del IMAS
Asunción Frías, concejala de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, pedirá en el Pleno ordinario de este mes un balance sobre el grado de aplicación y de cumplimiento del Plan Estratégico Municipal de Servicios Sociales 2014-2018, aprobado hace ahora un año y que pasa por ser una herramienta fundamental para el desarrollo de todas las políticas sociales en el ámbito de la capital tinerfeña.

La concejala cree necesario hacer un balance de los resultados de este instrumento pese a que su formación se abstuvo durante su votación, en el Pleno de enero de 2014, pues sus objetivos quedaban muy lejos de los que la organización ecosocialista considera necesarios para el desarrollo de políticas sociales efectivas que vayan mucho más allá del mero asistencialismo. Cabe destacar que fue precisamente Sí se puede quien reclamó en 2012 la redacción, puesta en marcha y desarrollo de este Plan.

Además, el cierre del servicio de información, orientación y asesoramiento jurídico gratuito en materia de servicios sociales, que era prestado por tres profesionales de contrastada experiencia del Centro de Atención a Víctimas del Delito (CAVD), ha supuesto un retroceso inaceptable para la labor que desarrolla el Instituto Municipal de Atención Social (IMAS), para el que de facto trabajaban estas tres mujeres hasta que fueron despedidas el pasado 2 de abril –de manera improcedente en dos casos y nula en el tercero, según sentencia judicial posterior–.

Como ya manifestara Frías en diciembre de 2013, tras el paso de este Plan por el Consejo Rector del IMAS, Sí se puede considera que el documento adolece de importantes deficiencias y se elaboró sin un diagnóstico previo de las necesidades reales, por lo que carece de la efectividad que precisa. Esto se debe a que el Plan partió exclusivamente de datos previos del IMAS sobre las demandas que llegan hasta ese organismo, pero no se llevó a cabo un estudio en profundidad de la realidad social del municipio para el que, además, habría sido necesario contar con la participación ciudadana.

Asimismo, el documento parte de una concepción restrictiva de los servicios sociales, ya que presenta un sistema centrado en la acción contra la exclusión social y no se da un enfoque de servicios para el desarrollo personal y social en el que la lucha contra la exclusión sea solamente una de las líneas de trabajo.