lunes, 26 de enero de 2015

Arcila y Frías devuelven sus pases de Carnaval y piden retirar este privilegio a los cargos públicos



Sí se puede lleva tres años exigiendo que se ponga fin a esta práctica
Arcila, en la actuación de una murga (2011).
Pedro Fernández Arcila y Asunción Frías, concejales de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, han devuelto hoy al Organismo Autónomo de Fiestas los pases especiales que les fueron entregados días atrás para poder asistir gratuitamente y en la denominada “zona de autoridades” a todos los actos del Carnaval.

La razón de este rechazo obedece a los principios democráticos e igualitarios que rigen la acción de Sí se puede, donde “nos proponemos como objetivo fundamental acabar con un sistema en el que no tienen cabida ciudadanos y ciudadanas de primera y de segunda –afirmó la concejala ecosocialista–. Haber sido elegidos por el pueblo para representarlo no nos otorga ningún derecho exclusivo, sino que nos adjudica la responsabilidad de servir a la sociedad”, añadió.

En este sentido, Frías apuntó que “los políticos y las políticas tenemos que dar ejemplo y no podemos estar en un escalón ni en una grada superior a la ciudadanía”. Al respecto, se preguntó qué dignidad tiene una persona dedicada a la política cuando le regalan el privilegio de acceder de esta manera a un acto popular mientras el resto de chicharreros y chicharreras tienen que hacer colas kilométricas para comprar las entradas de los diferentes actos del Carnaval.

Desde 2012
Los concejales de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz llevan desde 2012 pidiendo que se eliminen estos privilegios para los cargos públicos y para personas afines a los círculos de poder. Así, ya desde ese año devolvieron sus pases y felicitaron al concejal de Fiestas, Fernando Ballesteros, por suscribir su postura. Sin embargo, pasados tres años, la Corporación –con el mismo edil a cargo del área– sigue concediendo a los miembros del Pleno un derecho exclusivo que no les corresponde ni por sus cargos ni por cualquier otra circunstancia de índole similar.

El rechazo de la organización ecosocialista a estas actitudes se extiende a todas las actividades culturales y sociales del municipio en las que también se pongan en práctica este tipo de regalías, “totalmente anacrónicas en la sociedad del siglo XXI, que debe caminar hacia la plena democracia e igualdad hasta en los gestos aparentemente más intrascendentes”, concluyó Frías.