miércoles, 19 de noviembre de 2014

Frías denuncia que Santa Cruz ha perdido 202.000 € para empleo por la mala gestión de CC-PSOE



La concejala preguntará al Pleno por qué la Sociedad de Desarrollo no negoció mejores condiciones en dos convenios firmados con el SCE
Asunción Frías, concejala de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, denunció hoy que la mala dirección política de la Sociedad de Desarrollo ha obligado a devolver 202.000 euros de dos subvenciones concedidas por el Servicio Canario de Empleo (SCE) para sendos proyectos de formación y empleo. “Santa Cruz, con aproximadamente un tercio de su población activa en paro, no puede permitirse, por la mala gestión de CC-PSOE, renunciar a cientos de miles de euros destinados a la creación de puestos de trabajo”, afirmó.

La concejala ha presentado una pregunta por escrito, para que sea respondida en el Pleno de este mes, en la que cuestiona cómo es posible que el Ayuntamiento aceptase proyectos con objetivos de inserción de un 40% –una cifra muy elevada, según Frías–, sin cláusulas para limitar el porcentaje de devolución de las subvenciones recibidas. Además, quiere saber quién asume la responsabilidad política de esta mala gestión y si alguno de los proyectos de 2013 o 2014 se encuentra en una situación que haga prever nuevas devoluciones.

La portavoz ecosocialista dijo no entender cómo es posible que desde una empresa como la Sociedad de Desarrollo se cometan errores tan grandes en las dos iniciativas, negociadas directamente con el SCE en el año 2012 y en las que los objetivos de inserción eran muy altos, por lo que el Ayuntamiento debió garantizar previamente a la firma unas condiciones más realistas.

El primer proyecto estaba destinado a personas con grandes dificultades de inserción que fueron formadas en profesiones vinculadas al sector de las energías renovables. La Sociedad de Desarrollo alega que no se alcanzó el nivel de empleabilidad exigido por la modificación de la legislación estatal por parte del Gobierno del PP, que perjudicó claramente al sector y supuso un gran obstáculo para insertar laboralmente a las personas destinatarias del proyecto.

En el segundo caso, el proyecto se concretó en el envío de un grupo de jóvenes a Alemania para hacer prácticas laborales y aprender el idioma. Aunque se consiguieron inserciones laborales en el país germano, el SCE no las reconoce, por lo que tampoco admite que se hayan alcanzado los objetivos del proyecto.