jueves, 16 de octubre de 2014

Arcila denuncia que el grupo de gobierno no piensa retirar la tasa de cementerios, según dijo hoy Arteaga



Sí se puede llevará el pelotazo de Cetensa “hasta sus últimas consecuencias”, anunció esta mañana el concejal de la organización
Arcila (d) escucha las explicaciones de Arteaga, esta mañana.
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, denunció hoy que el grupo de gobierno no tiene ninguna intención de retirar la tasa de mantenimiento de cementerios, según confirmó el delegado de Servicios Públicos, Dámaso Arteaga, en la Comisión de Control celebrada esta mañana. “El desgobierno y el caos demostrado en estos días culmina hoy con el anuncio de Arteaga de que se mantendrá esta tasa, pero nosotros sostenemos que hay que revocar el acuerdo por el que se estableció este pago, que no es más que una parte del pelotazo de Cetensa”, añadió.

Arcila afirmó, tras la Comisión de Control, que su organización llevará “hasta sus últimas consecuencias” esta presunta trama corrupta para saber quién pudo haberse beneficiado de las irregularidades cometidas durante la etapa de Miguel Zerolo como alcalde de la ciudad. Entre estas, Arcila destacó precisamente la tasa de cementerios, pues, según un informe municipal de 2005 –que sirvió el año pasado a Sí se puede para destapar este caso–, en el pliego de condiciones del contrato no se recogía este extremo, pero en el año 1998 Zerolo “lo coló” mediante un acuerdo plenario que ahora ata de pies y manos al Ayuntamiento.

El citado acuerdo plenario establecía que Cetensa renunciaba durante tres años a ese supuesto derecho –que, según Sí se puede, no es tal– a cambio de disponer durante 75 años de la concesión del tanatorio, un arreglo que Arcila considera “tremendamente desequilibrado a favor de Cetensa”. Además, pasados tres años la empresa volvió a reclamar el pago de la tasa y la justicia finalmente le dio la razón amparándose precisamente en el acuerdo plenario del año 98.

La única salida para esta situación pasa por que el Pleno apruebe la revocación del acuerdo anterior, de tal manera que Cetensa deje de contar con el doble privilegio de cobrar una tasa que no estaba prevista en el pliego de condiciones y de gestionar el tanatorio, con los beneficios que ello le reporta. En caso de que a la empresa adjudicataria no le satisfaga este acuerdo, al Ayuntamiento le queda la opción de rescindir el contrato entre ambas partes, dado que este contempla la posibilidad de ser extinguido antes de treinta años.