lunes, 22 de septiembre de 2014

Pedro Arcila denuncia que las aguas residuales de Taganana se vierten directamente a un barranco



Pese a las millonarias obras de saneamiento realizadas hace dos años, las aguas negras van al barranco de La Cuesta y de ahí al mar
Pedro Arcila, la semana pasada en el barranco de La Cuesta.
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, denunció hoy que las aguas residuales del pueblo de Taganana se vierten directamente a un barranco, pese a las obras de saneamiento de hace dos años, lo que supone, según el edil, “una tomadura de pelo del alcalde, José Manuel Bermúdez, no solo a los vecinos de la zona, sino a todos los chicharreros, a los que les vende el logro del título de Reserva Mundial de la Biosfera, cuando desde la Corporación no se hace nada por mantener el equilibrio medioambiental del macizo”.

El portavoz de Sí se puede calificó de “auténtico fiasco” las obras de mejora del saneamiento en Taganana, finalizadas hace un poco más de dos años, dado que las aguas residuales de ese pueblo se vierten directamente al barranco de La Cuesta, un poco más abajo de la vía de entrada al Cardonal. De hecho, la estación de bombeo que se instaló en la zona conocida como la enfermería, en la entrada al Cardonal, no funciona y tiene los diferenciales bajados, por lo que el agua desciende por el barranco sin ningún tipo de tratamiento y creando charcos nauseabundos hasta llegar al mar.

Arcila, que pudo comprobar personalmente la semana pasada el estado del barranco en compañía de varios residentes en la zona, dijo que el alcalde “se saca fotos con promesas a los vecinos a cuenta de la declaración del macizo de Anaga como Reserva de la Biosfera por parte de la Unesco, pero a la hora de la verdad se ausenta de estos problemas reales que preocupan a los ciudadanos y que acrecientan el sentimiento de que los políticos de Santa Cruz se olvidan de Taganana”.

El edil ecosocialista calificó de inconcebible que esto esté ocurriendo en un espacio natural protegido que está a las puertas de la zona declarada Reserva de la Biosfera y recordó que las citadas obras tuvieron un coste total de 1.400.000 euros “que se han tirado a la basura, porque el objetivo fundamental, que era ajustarse a la normativa europea, se está incumpliendo”, afirmó. Por todo ello, advirtió que si en el plazo de tres meses no se arreglan estas infraestructuras y se adecúan en ese plazo a la ley, su organización denunciará los hechos ante la Unión Europea.

Almáciga y Playa del Roque también incumplen
Sí se puede también ha denunciado el vertido de las aguas residuales de Almáciga y Playa del Roque, donde, sin ningún tratamiento previo, llegan a las zonas de baño. Arcila destacó que en este caso hay también un claro incumplimiento de la normativa europea que da lugar a escenas como un vertido directo a la playa, exactamente igual que como ocurría en los años sesenta del siglo pasado.