miércoles, 27 de agosto de 2014

Sí se puede alerta del grave peligro que supone para los niños la vieja cancha de patinaje de Somosierra



* El recinto, escenario de los triunfos del Patín Tenerife, está abandonado
* Los escolares tendrán que pasar junto a la pista para ir al colegio

María José Delgado, vocal de Sí se puede en el distrito Ofra-Costa Sur de Santa Cruz de Tenerife, pidió hoy una actuación urgente por parte del Ayuntamiento para mejorar la cancha de patinaje de Somosierra y su entorno, que presentan un estado lamentable desde hace años sin que desde la Corporación se haya hecho nada.

Delgado advirtió del grave peligro que supone para las personas, especialmente para los niños, el estado de esta cancha, con un vallado totalmente oxidado y algunos tramos del muro perimetral en riesgo de desprendimiento. Se da la circunstancia de que en una de esas paredes, que está en muy mal estado, hay un enorme agujero por el que entran los niños a jugar en el recinto, lo cual supone una importante amenaza para su seguridad.

Además, cuando se inicie el año escolar, muchos menores tendrán que pasar por el exterior de la cancha para ir al colegio, con el consiguiente peligro. La vocal de Sí se puede recordó que el mal estado de esta pista se remonta ya a más de diez años, pese a que el entonces consejero de Deportes del Cabildo de Tenerife y hoy presidente del distrito Ofra-Costa Sur, Dámaso Arteaga, dijera en el verano de 2004 que la reforma era inminente, según recogió la prensa en su día.

La portavoz ecosocialista lamentó que este haya sido el destino de un recinto que hace años fue escenario de los grandes logros del equipo de hockey Patín Tenerife –hoy Cemex–, entre ellos su ascenso a la División de Honor nacional. Entonces la cancha llegaba a llenarse de un público ávido de contemplar los hitos del equipo, pero esas mismas personas ven hoy cómo la cancha agoniza y no tiene uso.

El estado de esta pista de patinaje es, según Sí se puede, un fiel reflejo del abandono al que el Ayuntamiento de Santa Cruz tiene sometido a Somosierra, un barrio que durante décadas ha sido ejemplo de lucha social y obrera y en el que hoy los jóvenes no tienen ni espacios en los que practicar deporte dignamente.