viernes, 4 de julio de 2014

Asunción Frías aplaude que por fin se saque adelante el expediente para honrar al escritor López Torres



Dos años y medio después de ser aprobada una moción de Sí se puede, el alcalde firmará un decreto para darle a una calle el nombre del poeta
Asunción Frías, concejala de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, consideró hoy una buena noticia la decisión del alcalde, José Manuel Bermúdez, de sacar adelante por fin el expediente de honores y distinciones para el escritor chicharrero Domingo López Torres, “aunque hayan pasado casi dos años y medio desde que el Pleno aprobara por unanimidad nuestra moción para reconocer la figura de este poeta asesinado durante la guerra civil”.

Frías confirmó hoy que el alcalde ha decidido firmar un decreto por el que se le pondrá a una calle de Santa Cruz el nombre de López Torres, concejal de la capital tinerfeña por el PSOE durante la Segunda República y asesinado por los franquistas en febrero de 1937. La concesión de honores fue acordada después de que los ediles de Sí se puede Pedro Fernández Arcila y Asunción Frías presentaran al Pleno en febrero de 2012 una propuesta de acuerdo en la que recordaban la figura y la importancia de este escritor tinerfeño.

Durante todo este tiempo, Sí se puede ha criticado el desinterés del grupo de gobierno –especialmente del PSOE, partido del que López Torres fue militante– por sacar adelante este expediente, máxime cuando, frente a la desidia de los gobernantes chicharreros, la figura de este miembro de la vanguardia intelectual canaria en los años treinta del pasado siglo ha suscitado el interés de centros docentes de otras partes del mundo, como la Universidad de Onasbruck, en Baja Sajonia (Alemania).

López Torres fue un poeta, ensayista surrealista y revolucionario en los agitados años treinta del siglo XX. Nacido el 15 de mayo de 1907, este militante socialista fue concejal del Ayuntamiento durante la Segunda República en una ciudad que en el quinquenio republicano amó los ideales de libertad, justicia y democracia. Es el único de los escritores de la vanguardia insular asesinado por los fascistas y es considerado uno de los más grandes literatos que han dado las islas Canarias.