viernes, 13 de junio de 2014

El edil de Urbanismo incumple su promesa de retirar las vallas de un edificio en la calle San Sebastián



Martín dijo que en mayo comenzarían las obras para eliminar este punto negro
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, denunció hoy que el primer teniente de alcalde y delegado de Urbanismo de la Corporación, José Ángel Martín, ha incumplido la promesa que hizo en abril de comenzar en el plazo de un mes la retirada de las vallas existentes en un edificio en obras de la calle San Sebastián.

Martín hizo este anuncio el pasado 22 de abril a través de una nota de prensa en la que informaba a vecinos y comerciantes de la zona que en el plazo de un mes se iniciarían las obras para eliminar las vallas del edificio en construcción que se encuentra en la intersección de San Sebastián con Padre Anchieta, obras que finalizarían con el tapiado del inmueble a la altura de la fachada. Sin embargo, el plazo se ha superado y los trabajos no han comenzado.

Ante este incumplimiento, Arcila registró hoy una pregunta, para que sea respondida por Martín en la Comisión de Control del próximo día 19, con el fin de conocer las razones por las que no se ha hecho lo prometido, así como la fecha en la que está previsto el inicio de las obras. La pregunta se justifica en que, “dada la rotundidad con la que se expresó el primer teniente de alcalde, todos esperábamos que a partir del día 22 de mayo o, lo más tardar, antes de finales de mayo, se iniciarían las obras para eliminar la valla, adecentar la acera y tapiar el edificio”, señala el edil.
Según Arcila, este anuncio expresaba el compromiso directo que había alcanzado el primer teniente de alcalde con vecinos y comerciantes de la zona, que llevan años denunciando esta situación de abandono municipal ante uno de los puntos negros de la ciudad. “Esta situación –señala el concejal en su pregunta– afecta especialmente a los comercios anexos a este edificio abandonado porque la valla dificulta enormemente la visibilidad de estos locales y la ocupación de la acera obliga a los transeúntes a desviarse de ese tramo de la calle, con el consiguiente perjuicio para estos pequeños empresarios”.
Asimismo, los vecinos de la zona están directamente afectados porque la situación de abandono del edificio y de la acera supone un foco de suciedad, además de afear el entorno, sin contar el dato de cómo afecta esta situación a la seguridad de la zona, sobre todo en momentos de alertas meteorológicas.