jueves, 13 de marzo de 2014

Sí se puede renuncia a sus dietas en el Suroeste hasta que el Tagoror vuelva a funcionar con normalidad



* Abdullah dice que esta decisión es un acto de coherencia política
* Los tres vocales del partido siempre han destinado sus dietas a iniciativas comunitarias y sociales
Roberto Abdullah.
Roberto Abdullah, vocal de Sí se puede en el distrito Suroeste de Santa Cruz de Tenerife, renunciará a sus dietas por asistencia a las sesiones del Tagoror hasta que este órgano vuelva a funcionar con normalidad y se presenten de nuevo iniciativas. El Tagoror acordó por unanimidad en octubre pasado dejar de presentar propuestas hasta que el grupo de gobierno respondiera a todos los acuerdos tomados en el seno de este órgano de participación ciudadana.

La decisión de Abdullah, que fue dada a conocer esta mañana por Asunción Frías, concejala de Sí se puede en el Ayuntamiento, durante la Comisión de Control, obedece, según el vocal ecosocialista, a un acto de coherencia política, pues carece de sentido percibir una cantidad de dinero por asistir a una reunión en la que no hay debate ni se toman decisiones. Además, el portavoz en el Suroeste insistió en que los tagorores, tal y como están planteados actualmente, no son operativos y recordó que Sí se puede ha presentado varias iniciativas para mejorar su funcionamiento.

Cabe recordar que los tres vocales de Sí se puede en el municipio (Roberto Abdullah en el Suroeste, María José Delgado en Ofra-Costa Sur y Alberto Bolaños en Centro-Ifara) siempre destinan sus dietas a iniciativas comunitarias y sociales que se desarrollan en toda la capital, según un acuerdo adoptado en su día por el Comité Local de la organización ecosocialista en Santa Cruz. De esta manera, en realidad nunca han disfrutado del dinero (153,85 euros brutos en 2014) que reciben los vocales por asistencia a cada sesión del Tagoror.

Frías pidió la comparecencia del presidente del distrito Suroeste, Hilario Rodríguez, en la Comisión de Control de esta mañana para que explicara si la medida de presión adoptada en octubre por el Tagoror ha tenido efecto. En el transcurso de esa sesión, la concejala le recordó que él había anunciado la suspensión de la actividad de esa asamblea, y no simplemente que se dejarían de presentar propuestas.

Además, expresó su sorpresa por el hecho de que Rodríguez haya pasado en cinco meses de la “indignación” ante los incumplimientos del grupo de gobierno –al que él mismo pertenece– a la “esperanza” manifestada hoy, pues la situación en el distrito sigue siendo alarmante, sin que desde el Gobierno local se dé respuesta a las demandas sociales de una de las áreas más deprimidas del municipio.