martes, 25 de marzo de 2014

Arcila pide una reunión con Martín para proponerle un modelo que detenga la urbanización de Las Huertas



Sí se puede advierte del peligro de que San Andrés sea “devorado”
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, ha pedido hoy una reunión con el responsable municipal del área de Urbanismo, José Ángel Martín, en la que le propondrá un modelo de desarrollo para la playa de Las Teresitas y su entorno que pasa por detener el proyecto de urbanización de Las Huertas.

Según dijo hoy el concejal ecosocialista, el proyecto de urbanización del valle de Las Huertas supone en la práctica la desaparición como tal del pueblo de San Andrés, que sería “devorado” –en palabras del edil– por un conjunto poblacional que casi duplicaría el número de habitantes que actualmente tiene el histórico pueblo de pescadores. Este, además, perdería su identidad histórica, social y cultural.

Arcila considera que se dan las circunstancias, tanto políticas como jurídicas, para que desde el Ayuntamiento se lance una ofensiva “para desmantelar un proyecto mastodóntico que es contrario a los intereses de los vecinos de Santa Cruz y que sería la puntilla para San Andrés, tal vez el pueblo chicharrero más castigado por la especulación urbanística en el periodo de cambio de siglo”.

El edil ecosocialista recuerda que, aparte del engaño que en su día supuso para los propietarios de Las Huertas la operación de compraventa de los terrenos, el objetivo del proyecto es crear un asentamiento de unos nuevos cinco mil residentes, sin contar las 500 plazas hoteleras previstas. Teniendo en cuenta que la población actual de San Andrés es de unas 3.100 personas, el nuevo San Andrés sería un gran barrio de 8.000 almas, con lo que llegaría un momento en el que los vecinos de la localidad pesquera pasarían a ser extraños en su propio pueblo, según Arcila.

Por todo ello, el concejal cree necesario proponerle al grupo de gobierno un drástico golpe de timón con vistas a detener las pretensiones urbanísticas en Las Teresitas y su entorno. Este giro político se fundamenta no solo en la intención, manifestada públicamente por el grupo de gobierno, de poner fin a las prácticas de la era Zerolo, sino en los varapalos judiciales que han recibido esas prácticas, como la reciente sentencia sobre el mamotreto y la apertura de juicio a cuatro representantes de la Junta de Compensación de Las Teresitas por el presunto delito cometido en la compraventa de los terrenos de Las Huertas.