martes, 7 de enero de 2014

Sí se puede propone crear un aula de psicomotricidad para niños sin recursos en el distrito Ofra-Costa Sur



Delgado cree que se podría contar con la colaboración de la Universidad
María José Delgado, vocal de Sí se puede en el distrito Ofra-Costa Sur, propon­drá en el próximo Tagoror, que se celebrará el día 16, la creación de un aula de psicomotricidad dirigida especialmente a niños de familias con pocos recursos. La organización quiere que la iniciativa sea trasladada al Instituto Municipal de Atención Social (IMAS) para que estudie su viabilidad y propone que el propio Tagoror decida la ubicación idónea de entre los locales de titularidad municipal del distrito.

Delgado señala en su propuesta que esta aula estaría destinada a la población de entre cuatro y 12 años e iría dirigida fundamentalmente a las familias con bajos recursos, que serían derivadas por las unidades de trabajo social (UTS) y los equipos de riesgo e infancia. El espacio serviría de forma específica para ayudar a menores que tienen diagnosticado algún trastorno de conducta, discapacidad física o intelectual o autismo.

La vocal recuerda que la Universidad de La Laguna cuenta con un aula de psicomotricidad y con personal especializado en la materia, por lo que el Ayuntamiento de Santa Cruz podría establecer un convenio con la institución docente para poder iniciar un proyecto educativo y social que la organización cree esencial para el distrito.

Los ejercicios de psicomotricidad son un instrumento válido para observar y explorar el entorno inmediato, enfrentarse a situaciones de conflicto, superar miedos y limitaciones, desarrollar la iniciativa propia y el juego en grupo y fomentar la creatividad, la concentración y la relajación. Además, ayudan a utilizar el lenguaje de forma ajustada y a enriquecer y diversificar las posibilidades expresivas del niño, así como a desarrollar su capacidad de sociabilización.

Sí se puede tiene constancia, por otras experiencias, de que con la aplicación de técnicas psicomotrices se obtienen beneficios notables, sobre todo aquellas dirigidas a los niños que presentan algún trastorno de conducta. Asimismo, la puesta en marcha del aula ayudaría de forma considerable a las familias que requieren de una atención especial y que no cuentan con recursos suficientes para dar respuesta a los menores que presentan necesidades educativas especiales.