martes, 14 de enero de 2014

Arcila pide las barreras acústicas para la TF-5 prometidas en 2007 por el Gobierno y reclama que sean vegetales



* Sí se puede se reunirá este lunes con colectivos vecinales de las zonas colindantes para explicarles las ventajas de esta medida
* Los barrios próximos a la autopista soportan hasta 75 decibelios
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, presentará al Pleno de este mes una moción en la que pide al grupo de gobierno que reclame a la Consejería de Medio Ambiente del Ejecutivo canario la instalación de barreras acústicas en la autopista TF-5, tal y como se comprometió en el año 2007 tras la elaboración del denominado “mapa estratégico de ruidos de las carreteras de la Comunidad Autónoma de Canarias”.

Arcila y la concejala Asunción Frías mantendrán una reunión el próximo lunes con representantes de colectivos vecinales de los barrios colindantes con la TF-5 para explicarles las características de estas pantallas acústicas, su necesidad y los beneficios que reportarían a esta parte del municipio, que pasa por ser una de las zonas de Canarias donde se registra una mayor contaminación acústica.

Concretamente, el mapa señala que la carretera de las Islas que genera mayor impacto por la emisión de ruidos es la TF-5, y los barrios de Santa Cruz colindantes con la autopista soportan de 65 a 75 decibelios, lo cual supone un grave problema para las personas, según ha advertido la Organización Mundial de la Salud, que sitúa este factor como la segunda causa de enfermedad por motivos medioam­bientales, por detrás de la polución atmosférica.

En su moción, el concejal ecosocialista recuerda que tras la elaboración del mapa de ruidos se desarrolló un plan de acción que contemplaba la instalación de pantallas acústicas, pero este proyecto nunca fue ejecutado. Ahora, Sí se puede pide que se lleve a cabo y propone que las barreras sean vegetales, lo cual mejorará el entorno de estos núcleos. Todo el proceso deberá estar enmarcado, en opinión de Arcila, dentro del convenio entre Ayuntamiento y Gobierno de Canarias en materia de calidad del aire, dado que se está convirtiendo en una excelente herramienta para el intercambio de información y coordinación entre ambas administraciones.

El diseño de estas pantallas y de la zona verde que pueda crearse deberá realizarse con la participación ciudadana de los residentes, de tal manera que en ese proceso de debate se diseñe la recuperación de un espacio para esparcimiento que hasta el momento carecía de uso público.

Las zonas más afectadas por la contaminación acústica de la TF-5 son, entre otras, Las Moraditas, Nuevo Obrero, Las Ciento Setenta y Cuatro Viviendas, Las Cabritas, Llano Alegre, Chamberí, Buenos Aires, el hospital de La Candelaria y varios centros educativos, además de Somosierra, que pasa por ser el punto de mayor concentración de contaminación acústica de toda la Isla.