jueves, 2 de enero de 2014

Arcila: “La caída de Sacyr en Bolsa es otra prueba de que el agua está en manos de una empresa ruinosa”



El concejal vuelve a pedir el retorno de Emmasa a manos públicas
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, dijo hoy que el desplome de la multinacional Sacyr-Vallehermoso en la presente jornada bursátil es una prueba más de que la gestión del agua en el municipio está en manos de una entidad ruinosa e incapaz de asumir los compromisos que adquiere en los contratos que firma, por lo que el edil volvió a reclamar el retorno de la empresa de aguas Emmasa a manos públicas.

“Hasta el año 2005, Emmasa era un modelo de empresa pública al servicio de la ciudadanía –afirmó el concejal–, pero hoy está en manos de una multinacional que ni tan siquiera puede garantizar sus obligaciones en el área en la que está especializada, la construcción, lo que ha quedado demostrado hoy con el anuncio de que no continuará con las obras del canal de Panamá por haber sido incapaz de hacer una previsión de gastos para ese proyecto”. Ese anuncio ha motivado el desplome de más de un 9% de Sacyr en la Bolsa durante la mañana de hoy.

Arcila, que viene reclamando desde el inicio de este mandato el control de la gestión del agua por parte del Ayuntamiento, cree que “la chapuza de Sacyr en Panamá es la prueba que nos faltaba para saber que esta empresa no debe continuar ni un día más llevando las riendas de Emmasa”. El edil enumeró los graves incumplimientos del pliego de condiciones del contrato, que van desde la subcontratación ilegal de servicios esenciales hasta un trato abusivo hacia los usuarios, pasando por la no ejecución de inversiones por valor de 479 millones de euros.

El portavoz de Sí se puede aprovechó para pedir una vez más información acerca del estado en el que se encuentra la auditoría acordada por el Pleno sobre la gestión de Sacyr como adjudicataria del servicio de aguas en el municipio. En este sentido, Arcila ha expresado en varias ocasiones su temor a que esta auditoría se haga “a la carta” de los intereses de la multinacional.