viernes, 8 de noviembre de 2013

Bolaños denuncia ante el Consejo de Distrito Centro-Ifara que los tagorores “son una parodia”



El órgano rechaza una propuesta de Sí se puede para controlar la población de gatos
Alberto Bolaños, vocal de Sí se puede en el Distrito Centro-Ifara de Santa Cruz de Tenerife, denunció ayer, jueves, en el transcurso de la sesión del Tagoror, que estos órganos “son una parodia” que ha sido vaciada de todo carácter participativo y ciudadano. Tal afirmación fue hecha durante el debate de una propuesta para dotar al Tagoror de la suficiente autonomía y presupuesto para desarrollar la función para la que fue creado.

La iniciativa de Bolaños fue aceptada por el Tagoror tras un discurso en el que el vocal de Sí se puede recordó que de todas las propuestas de su organización solo se había elevado una para su toma en consideración por parte de los órganos de gobierno municipales. El acuerdo aprobado contempla aumentar la periodicidad de las sesiones del Tagoror y buscar fórmulas para fomentar la participación de la ciudadanía en los asuntos vinculados con los distritos, la presentación de propuestas y la toma de decisiones. Asimismo, también contempla construir el Tagoror desde la participación y proponer la integración de la ciudadanía a la vida política municipal.

Por otra parte, Bolaños criticó que el Tagoror rechazara elevar al Ayuntamiento su propuesta para la modificación de la ordenanza municipal que regula la tenencia y protección de animales, presentada por Sí se puede especialmente para regular la población de gatos en el distrito. Con su iniciativa, Bolaños se hacía eco de las ideas de la Federación Canaria de Asociaciones Protectoras de Animales y Plantas.

Esta organización ya presentó en 2010 una propuesta al Ayuntamiento para modificar algunos artículos de la ordenanza, pero su petición no tuvo eco en el grupo de gobierno de Santa Cruz. La iniciativa de Bolaños, rechazada por la mayoría con el argumento de que los cuatro municipios del área metropolitana están trabajando ya en este asunto, establece la obligatoriedad de esterilizar a todos los felinos y la creación, por parte del Ayuntamiento, de una colonia de gatos como alternativa a su sacrificio. Los animales deben estar esterilizados, en espacios públicos y a cargo de organizaciones y entidades cívicas sin ánimo de lucro, que respondan del estado higiénico-sanitario de los mismos así como de la alimentación y limpieza del entorno.