martes, 18 de junio de 2013

Sí se puede velará por que la auditoría a Emmasa no se haga “a la carta” de Sacyr-Vallehermoso



Arcila no se explica que no se haya encargado a los técnicos municipales un informe sobre el grado de cumplimiento de las inversiones comprometidas
Sí se puede anunció hoy que velará por que la auditoría externa sobre la gestión de Sacyr-Vallehermoso al frente de Emmasa, anunciada ayer por la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, no se haga “a la carta” de los intereses de la multinacional.

El concejal de la organización en la capital Pedro Fernández Arcila recordó que Sí se puede viene solicitando una auditoría externa desde hace más de seis meses y advirtió que su partido estará muy pendiente de los términos en que se pedirá este estudio, pues “si se trata de una auditoría a la carta de Sacyr-Vallehermso, esto supondría un nuevo fiasco, como todas las iniciativas que ha adoptado el equipo de gobierno hasta ahora en relación con el servicio del agua”.

En este sentido, Arcila indicó que el expediente sancionador del Ayuntamiento contra el grupo empresarial por subcontratar servicios básicos –práctica prohibida en el pliego de condiciones– ha supuesto de hecho la convalidación de este sistema irregular de contratación, que la empresa ha empleado de forma habitual.

Informe interno en lugar de auditoría
Sí se puede no comprende que el grupo de gobierno no haya solicitado a los técnicos municipales un informe sobre el grado de cumplimiento de las inversiones comprometidas, desde el plan de grandes reparaciones hasta el resto de obras a las que se había comprometido Sacyr-Vallehermoso en su oferta, cuyo coste asciende a decenas de millones de euros. Arcila señaló que la negativa del Ayuntamiento a que los técnicos elaboren este informe, que podría estar listo en pocas semanas, y su intención de derivar la investigación a un auditor externo supone retrasar de manera intencionada este claro incumplimiento del grupo empresarial.

Por otro lado, la negativa del delegado de Servicios Públicos, Dámaso Arteaga, a examinar de manera inmediata la grave situación de la estación depuradora de Buenos Aires y de la estación de bombeo de Cabo-Llanos –manifestada de manera arrogante en el pasado pleno al concejal Arcila– es un claro ejemplo de que el grupo de gobierno no quiere tomar medida alguna de castigo contra Sacyr-Vallehermoso, lo que podría suponer la imposición de una multa de más de 400.000 euros, que tendrían que abonar todos los santacruceros.