lunes, 17 de junio de 2013

Sí se puede teme que los presupuestos de 2014 no sean participativos pese al compromiso del pleno



Frías preguntará a Bernabé en la Comisión de Control sobre el grado de cumplimiento de la moción ecosocialista aprobada en febrero de 2012
Asun Frías y Pedro Arcila, en una Comisión de Control.
Asunción Frías, concejala de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, expresó hoy su temor a que durante la elaboración de los presupuestos municipales del año 2014 no se aplique la moción de su organización, aprobada por unanimidad en el pleno de febrero de 2012, para la implantación progresiva de un sistema de participación ciudadana.

Frías ya preguntó sobre este asunto al delegado de Hacienda, Alberto Bernabé, en la Comisión de Control del pasado mes de diciembre, y la respuesta fue que no se había hecho nada. Dado que la elaboración de las cuentas del próximo ejercicio ya se encuentra avanzada, la concejala cree necesario actuar para que al menos una mínima parte de las partidas de ese año se decidan mediante el procedimiento aprobado por el pleno.

Por ello, Frías volverá a preguntar a Bernabé en la Comisión de Control sobre los pasos que ha dado el grupo de gobierno para el cumplimiento del citado acuerdo y cuáles tiene previsto dar en los próximos meses. La concejala recuerda que también el Tagoror del Distrito Suroeste decidió en su última sesión, a instancias del vocal de Sí se puede, Roberto Abdullah, instar a los gobernantes locales a poner en marcha el proceso de participación ciudadana en la redacción de los presupuestos.

La moción aprobada por el pleno en febrero del año pasado contempla que los presupuestos participativos se implanten progresivamente, comenzando el primer año por las partidas específicas que hay para cada distrito e incorporando cada ejercicio más partidas y a más sectores ciudadanos en la toma de decisiones hasta que después de un largo proceso, que en otros lugares ha sido aproximadamente de una década, se llegue a implicar al 100% de los presupuestos y a la inmensa mayoría de la población.

La implantación de este sistema, que ya se usa en varias ciudades españolas, europeas y latinoame­ricanas y por el cual los vecinos pueden decidir directamente en qué quieren invertir el dinero, debió haber comenzado en Santa Cruz durante el diseño del presupuesto del presente ejercicio. Sin embargo, en 2012 el grupo de gobierno no puso el suficiente interés por ejecutar un acuerdo al que los partidos que lo sustentan habían dado su apoyo.