jueves, 11 de abril de 2013

Sí se puede consigue que Urbanismo asuma la ejecución de la conexión peatonal de La Llavita con el barrio de Salamanca



Alberto Bolaños ha llevado al Tagoror del Distrito Centro la propuesta de los vecinos de Barrio Nuevo para evitar el tránsito de peatones por la carretera TF-111
Sí se puede ha conseguido el compromiso de la Dirección Técnica de Urbanismo del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife para ejecutar las obras necesarias que faciliten la conexión peatonal de las zonas de La Llavita y Cueva Roja, del sector de Barrio Nuevo, con el barrio de Salamanca, tal como han promovido la Asociación de Vecinos Cueva Roja.

Este departamento municipal ha previsto un presupuesto de 300.000 euros para la ejecución de las obras, según figura en un documento fechado en enero de este año. La solución considerada acepta la propuesta de los vecinos presentada a través del vocal de Sí se puede en el Tagoror del Distrito Centro de la capital tinerfeña, Alberto Bolaños Torres, y expresada formalmente en las alegaciones vecinales al Plan General de Ordenación (PGO).

La conexión peatonal consiste en la prolongación del viario actualmente previsto en el PGO en la calle Nijota del barrio de Salamanca, de manera que este viario peatonal se inicie o concluya en la zona denominada La Llavita.

En este momento, los peatones que desean acceder desde La Llavita y Cueva Roja al centro urbano de Santa Cruz tienen que transitar por la carretera general TF-111, una infraestructura viaria que carece de elementos de seguridad, como aceras o protectores de cualquier tipo para los viandantes.

Además, al no existir siquiera arcén, los vecinos no tienen otra posibilidad que invadir el carril por donde circulan los vehículos en el trayecto de un kilómetro hasta alcanzar la zona urbana de la parte baja de Barrio Nuevo. La gravedad de esta situación se acrecienta cuando además estos peatones son menores o personas de avanzada edad o cuando los padres realizan este  tramo con carritos para bebés.

Por último, Bolaños ha insistido en que razones “de orden social hacen más que aconsejable eliminar este tipo barreras que de manera directa ocasionan fenómenos que podrían calificarse de cuasi apartheid, al dificultar la debida cohesión entre los distintos barrios del distrito”. Esta situación es causa de malestar entre los vecinos de los citados barrios, expresada en numerosas ocasiones.