jueves, 11 de abril de 2013

Sí se puede arranca del PSOE de Santa Cruz el reconocimiento de la necesidad de una investigación política en el caso de las irregularidades en el padrón



* La organización ecosocialista insistirá en el próximo pleno en su exigencia de crear una comisión político-técnica
* Asunción Frías seguirá pidiendo explicaciones porque “la verdad no tiene fecha de caducidad”
Sí se puede consiguió esta mañana que el concejal del PSOE Florentino Guzmán Plasencia reconozca la necesidad de una investigación política en el caso de las irregularidades del padrón municipal de habitantes de Santa Cruz de Tenerife. El concejal del PSOE se expresó en este sentido durante su intervención en la Comisión de Control celebrada hoy, al actuar como portavoz de su grupo durante la comparecencia del concejal de Atención a la Ciudadanía y Población, Alberto Bernabé Teja, solicitada por la organización ecosocialista para tratar este caso.
Asunción Frías Huerta, la concejala de Sí se puede en el Ayuntamiento capitalino que destapó el caso del padrón, destacó la importancia de este reconocimiento, al ser Plasencia el concejal del equipo de gobierno municipal responsable del servicio de inspección interna en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y al no coincidir su planteamiento con el de uno de sus socios de gobierno, Alberto Bernabé, quien se ajustó a defender las medidas decretadas por la Alcaldía: la depuración de los datos falsos en el registro administrativo y la inspección de los servicios.

Sí se puede seguirá insistiendo en el próximo pleno y hasta que se constituya la comisión de investigación política, porque “la verdad no tiene fecha de caducidad”, subrayó Frías. “El Ayuntamiento tiene el deber político y moral de clarificar lo que se oculta detrás de ‘los fantasmas’ del padrón”, destacó.

Plasencia se mostró partidario de que esta investigación política se desarrolle después de la inspección de los servicios del Negociado de Población y Demarcación Territorial en relación con su actuación en este caso, decretada el pasado 2 de abril por el alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez.

La importancia del carácter político de la comisión de investigación que propone Sí se puede consiste en que la inspección del servicio tiene funciones, competencias y alcances diferentes. Por ello, el método de investigación escogido por el grupo de gobierno, a juicio de Frías, “no es suficiente, porque la inspección no se puede hacer solo a unos funcionarios” y porque revisar el comportamiento de los cargos elegidos por elección popular de esta u otras legislaturas no es una actuación técnica.

La ambivalencia del equipo de gobierno en este caso y el retraso del inicio de una comisión política de investigación no impedirá el conocimiento de la realidad de los hechos que llevaron a que en el padrón de 1996 se registraran alrededor de 15.000  ciudadanos que resultaron ser falsos, considera Frías.

La actuación del Negociado de Población y Demarcación Territorial de Santa Cruz de Tenerife “ha dejado mucho que desear en los últimos años”, aseguró la concejala ecosocialista, como demuestra “el hecho de que no haya respondido adecuadamente a los requerimientos del INE para contrastar los DNI desde 2010”.

Un informe elaborado por un equipo técnico del ayuntamiento en colaboración con el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado el descenso de población registrado en la revisión del padrón municipal de 1 de enero de 2012 en cerca de 15.000 personas. Entre las características comunes de los miles de supuestos habitantes de la capital canaria se encuentran el hecho de que los DNI citados no existen en la base de datos del Ministerio del Interior.

Además, la inscripción en el padrón es el único dato administrativo registrado sobre estos hipotéticos ciudadanos durante los 17 años en que han estado empadronados en el municipio. Por último, en su mayoría, los datos están insertados en las hojas padronales de manera continua y más de la mitad de estas hojas han desaparecido.

El más que probable fraude en el padrón se detectó a raíz de la reducción de la población de Santa Cruz de Tenerife en 2012 respecto a la cifra oficial del 1 de enero de 2011 en un 6,89%, correspondiente a 15.306 habitantes; una reducción inexplicable a pesar de la actual crisis capitalista, al no haberse dado migraciones masivas ni un número elevado de defunciones que justifiquen una reducción tan alta.