jueves, 21 de marzo de 2013

Sí se puede pregunta qué efectos tendrá el descenso oficial de la población en los ingresos municipales



Asunción Frías quiere conocer el resultado de la depuración de errores que el Ayuntamiento y el INE ya concluyeron
Foto: Delia Padrón ('La Opinión de Tenerife').
Asunción Frías, concejala de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, preguntará en el próximo pleno qué consecuencias va a tener en los ingresos del consistorio la reducción en el número oficial de habitantes del municipio, un descenso que quedó registrado en la revisión del padrón referida al 1 de enero de 2012, hecha pública por el Boletín Oficial del Estado el pasado 29 de diciembre.

Esta aminoración, de 15.306 personas respecto al padrón de 2011, no puede estar causada únicamente por las defunciones y las migraciones, por lo que Frías también pide en su pregunta que se expliquen cuáles son las principales causas de este anormal descenso y qué porcentaje es imputable a fraudes, negligencias o errores anteriores de la administración municipal.

Sí se puede ya preguntó en el pleno del pasado mes de enero por las causas de esta disminución, a lo que el concejal delegado de Población, Alberto Bernabé, respondió que un grupo de trabajo técnico, en colaboración con el Instituto Nacional de Estadística (INE), estaba depurando los ficheros del padrón que arrojaban algún tipo de incidencias. Ese trabajo ya ha finalizado, por lo que Frías quiere conocer el informe al respecto, que obra en poder del grupo de gobierno

Un descenso del 6,89%
La población oficial de Santa Cruz se vio reducida en el último padrón a 206.965 habitantes, es decir, se aminoró en 15.306 habitantes –un 6,89%– respecto a la cifra oficial del 1 de enero de 2011. Ese descenso, que ha causado gran sorpresa en todo el municipio, es difícil de explicar desde el punto de vista demográfico, dado que en el contexto geográfico e histórico de la capital, y aun contando con las conse­cuencias de la actual crisis capitalista, no se han producido migraciones masivas ni un número elevado de defunciones que justifiquen una reducción de población tan abultada.