viernes, 8 de febrero de 2013

Sí se puede arranca de Mas su compromiso de tratar con Medio Ambiente los ruidos de la cementera



Arcila ha sido invitado a la reunión con el Gobierno de Canarias, en la que se estudiará el problema de la fábrica de Cueva Bermeja
Sí se puede ha arrancado hoy el compromiso de la concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Yuri Mas, de tratar el problema de los ruidos nocturnos de la cementera de Cueva Bermeja en la próxima reunión para el seguimiento del convenio de colaboración en materia de calidad del aire suscrito con la Consejería de Sanidad y la Viceconsejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias.

A la reunión, que tendrá lugar durante el presente mes de febrero, ha sido invitado el edil de Sí se puede en Santa Cruz Pedro Fernández Arcila, que esta mañana mantuvo un encuentro con Mas y con técnicos de su Concejalía para transmitirles las quejas de los vecinos de este núcleo por las molestias que ocasiona la cementera, que trabaja casi exclusivamente en horario nocturno y supera el número de decibelios permitido por la normativa municipal.

Sí se puede ha tenido acceso al informe de medición sobre esta industria correspon­diente al año 2011, elaborado por la entidad autorizada Applus, que señala que la fábrica emite un nivel de fondo de ruido de 62,6 decibelios. Este dato supera los 55 decibelios permitidos en horario nocturno para una fuente de naturaleza industrial por la Ordenanza Municipal de Protección del Medio Ambiente contra la Emisión de Ruidos y Vibraciones.

Esta información fue transmitida hoy por Arcila a la concejala de Medio Ambiente, quien afirmó desconocerla hasta ese momento. Los informes anuales los encargan las propias empresas a entidades externas para remitirlas a la Viceconsejería de Medio Ambiente, instancia responsable de conceder la Autorización Ambiental Integrada para el desarrollo de actividades industriales. Dicha autorización puede ser revisada en virtud de los datos que arrojen las mediciones anuales.

El ruido de la cementera supone un daño permanente para las personas que viven en el barrio de Cueva Bermeja, según estas han transmitido reiteradamente a Sí se puede, lo que obstaculiza su derecho al descanso y puede derivar en graves problemas para la salud, tal y como han señalado diversos informes de organismos internacionales, entre otros la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El propio Arcila, acompañado de la concejala Asunción Frías y del portavoz de Sí se puede en el Distrito de Anaga, Javier Felipe, comprobó el mes pasado in situ esta actividad y recogió las quejas de los vecinos. La organización también constató la inexistencia de una cabina de control municipal de contaminación atmosférica, cuando esta actividad genera una gran cantidad de partículas que dañan la salud.