Arcila afirma que grupos de gobierno anteriores
actuaron de manera consciente para garantizar ingresos injustificados a la
empresa Cetensa
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el
Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, calificó hoy como “pelotazo de manual”
la explotación del servicio de cementerios en el municipio, por lo que
preguntará en la próxima Comisión de Control acerca de distintos aspectos
relacionados con la adjudicación de este servicio a la empresa Cetensa
(Cementerios de Tenerife), actualmente Cetensa Canarias, SA.
Las irregularidades detectadas por Sí
se puede, sobre las que preguntará en la Comisión al concejal de Servicios
Públicos, Dámaso Arteaga, se vienen produciendo desde hace años, por lo que las
posibles responsabilidades sobre estas recaerían en grupos de gobierno de
mandatos anteriores. Arcila afirma que estas actuaciones municipales “fueron
diseñadas a los solos efectos de justificar que la empresa adjudicataria
mantenga unos ingresos” y exige del nuevo grupo de gobierno que evite esta
continua malversación caudales públicos.
El concejal ha comprobado la existencia de más de una
docena de graves irregularidades en este servicio, las cuales están suponiendo
un enriquecimiento de la empresa concesionaria y de las subcontratadas. Este
enriquecimiento “es financiado por el erario público como consecuencia de una
serie de acuerdos y actuaciones municipales” que Arcila reclama que sean
revisados con carácter inmediato “para acabar con esta sangría”.
El Ayuntamiento transmitió a la empresa concesionaria por
un periodo de 75 años los terrenos municipales donde se encuentra el tanatorio de
Santa Lastenia (45 años más de la concesión del cementerio), que en la
actualidad es explotado por otra empresa privada al haberle transmitido ese
derecho Cetensa. Esta cesión se realizó, según denuncia Arcila, sin estudio
económico previo y con grave desequilibrio económico para el Ayuntamiento.
Dicho desequilibrio, que radica en que solo deben
calcularse los ingresos que representará la explotación del tanatorio durante 75
años frente la cantidad que renuncia a cobrar la concesionaria del Ayuntamiento
(las tasas de mantenimiento durante tres años), supone un gran perjuicio para
el erario público, sobre todo cuando “esa denominada tasa no estaba en el
pliego de la concesión y resulta bastante cuestionable”, según el concejal
ecosocialista.
Además, Arcila ha desgranado determinados incumplimientos,
como el hecho de que Cetensa no haya ejecutado el plan de obras del periodo
1995-2005, lo que ha supuesto que la adjudicataria deje de invertir en ese
periodo 5.529.388 euros, o las irregularidades en el cobro de una sola vez, por
parte de Cetensa, del importe derivado de una cesión de nichos que tiene una
duración de 99 años, cuando la concesión del servicio es como máximo de 30
años. Todas estas acciones han supuesto ingresos millonarios, cobrados
irregularmente por la empresa.
Por último, Arcila destaca algunas irregularidades en
relación con la denominada tasa de mantenimiento, por la que el Ayuntamiento ha
pagado recientemente en el plan de ajuste la cantidad de 4,2 millones. El
concejal de Sí se puede recuerda que el consistorio asumió el pago de esta tasa
de mantenimiento en un acuerdo plenario de 2008 a pesar de que el pliego
establece la obligación de autofinanciarse y que la gestión del servicio no produciría
obligación de pagos a cargo del Ayuntamiento. Por otro lado, informes
municipales argumentan saldos a favor de Cetensa que no justificarían
compensaciones a la concesión por desequilibrio económico.