miércoles, 9 de enero de 2013



Arcila afirma que grupos de gobierno anteriores actuaron de manera consciente para garantizar ingresos injustificados a la empresa Cetensa
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, calificó hoy como “pelotazo de manual” la explotación del servicio de cementerios en el municipio, por lo que preguntará en la próxima Comisión de Control acerca de distintos aspectos relacionados con la adjudicación de este servicio a la empresa Cetensa (Cementerios de Tenerife), actualmente Cetensa Canarias, SA.

Las irregularidades detectadas por Sí se puede, sobre las que preguntará en la Comisión al concejal de Servicios Públicos, Dámaso Arteaga, se vienen produciendo desde hace años, por lo que las posibles responsabilidades sobre estas recaerían en grupos de gobierno de mandatos anteriores. Arcila afirma que estas actuaciones municipales “fueron diseñadas a los solos efectos de justificar que la empresa adjudicataria mantenga unos ingresos” y exige del nuevo grupo de gobierno que evite esta continua malversación caudales públicos.

El concejal ha comprobado la existencia de más de una docena de graves irregularidades en este servicio, las cuales están suponiendo un enriquecimiento de la empresa concesionaria y de las subcontratadas. Este enriquecimiento “es financiado por el erario público como consecuencia de una serie de acuerdos y actuaciones municipales” que Arcila reclama que sean revisados con carácter inmediato “para acabar con esta sangría”.

El Ayuntamiento transmitió a la empresa concesionaria por un periodo de 75 años los terrenos municipales donde se encuentra el tanatorio de Santa Lastenia (45 años más de la concesión del cementerio), que en la actualidad es explotado por otra empresa privada al haberle transmitido ese derecho Cetensa. Esta cesión se realizó, según denuncia Arcila, sin estudio económico previo y con grave desequilibrio económico para el Ayuntamiento.

Dicho desequilibrio, que radica en que solo deben calcularse los ingresos que representará la explotación del tanatorio durante 75 años frente la cantidad que renuncia a cobrar la concesionaria del Ayuntamiento (las tasas de mantenimiento durante tres años), supone un gran perjuicio para el erario público, sobre todo cuando “esa denominada tasa no estaba en el pliego de la concesión y resulta bastante cuestionable”, según el concejal ecosocialista.

Además, Arcila ha desgranado determinados incumplimientos, como el hecho de que Cetensa no haya ejecutado el plan de obras del periodo 1995-2005, lo que ha supuesto que la adjudicataria deje de invertir en ese periodo 5.529.388 euros, o las irregularidades en el cobro de una sola vez, por parte de Cetensa, del importe derivado de una cesión de nichos que tiene una duración de 99 años, cuando la concesión del servicio es como máximo de 30 años. Todas estas acciones han supuesto ingresos millonarios, cobrados irregularmente por la empresa.

Por último, Arcila destaca algunas irregularidades en relación con la denominada tasa de mantenimiento, por la que el Ayuntamiento ha pagado recientemente en el plan de ajuste la cantidad de 4,2 millones. El concejal de Sí se puede recuerda que el consistorio asumió el pago de esta tasa de mantenimiento en un acuerdo plenario de 2008 a pesar de que el pliego establece la obligación de autofinanciarse y que la gestión del servicio no produciría obligación de pagos a cargo del Ayuntamiento. Por otro lado, informes municipales argumentan saldos a favor de Cetensa que no justificarían compensaciones a la concesión por desequilibrio económico.