lunes, 17 de diciembre de 2012

Arcila: el presupuesto de 2013 ignora “lo que se avecina en el año más duro de la democracia”



Sí se puede es el único partido que rechaza las cuentas de 2011 del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife
Arcila y Frías, en el pleno celebrado esta mañana.
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, aseguró hoy en el pleno extraordinario de la corporación que el documento de presupuestos presentado por el grupo de gobierno “no aborda la gravedad de la situación política y económica, además de social que se avecina para el próximo año”, que, según el concejal, será “el peor año, el año más duro que viviremos desde que se instauró la democracia”.

Arcila explicó así el voto negativo de la organización ecosocialista a los presupuestos de Santa Cruz para 2013 en la sesión extraordinaria celebrada este lunes, en la que además se revisaron las cuentas municipales de 2011 y el Plan Estratégico de Subvenciones. Sí se puede votó en contra de los presupuestos elaborados por el grupo de gobierno formado por Coalición Canaria y PSOE y además fue el único grupo municipal que rechazó el informe de cuentas municipales correspondientes a 2011.

Además, en la sesión plenaria de este lunes, Sí se puede presentó su propuesta para facilitar el abono de la paga extraordinaria de Navidad a los funcionarios y trabajadores municipales, con la intención no solo de atender sus derechos, sino también con el fin de dar un respiro al sector servicios del municipio durante la campaña de Navidad.

El concejal de Hacienda, Alberto Bernabé, “no ha puesto la mínima atención a lo que trata de regular los presupuestos, que es el año 2013” y hace una propuesta “para una situación ordinaria, no para la crisis en la que vivimos”. Estos presupuestos, además de “alejados de la realidad”, subrayó Arcila, tampoco cuentan con un trabajo previo para plasmar un modelo de desarrollo ajustado a la situación, “como han hecho otros municipios y como lo han hecho las sociedades más avanzadas”.

No se pretende con estos presupuestos generar empleo. Un ejemplo de ello es que no se dedique ni un solo euro a elaborar el proyecto de la central hidroeólica de Los Campitos, a pesar de haberse aprobado en junio una moción para impulsar este proyecto de energías renovables que cubriría el 30% de las necesidades eléctricas de la ciudad y generaría muchos puestos de trabajo directa e indirectamente. Tampoco se prevé combatir la pobreza, dado que en 2013 el presupuesto del IMAS respecto al total agredado del Ayuntamiento es de un 4,8% fente al 4,98% de 2012.

“Por eso votamos en contra de un presupuesto que no podemos apoyar”, dijo Arcila, quien enumeró el resto de carencias que tiene el documento, al señalar lo que debería incluir, a juicio de Sí se puede reducción drástica del coste del personal político, redistribución de la riqueza a través de una fiscalidad progresiva y verde, freno al trasvase ineficiente de recursos públicos al sector privado, impulso de una gestión municipal más eficaz y eficiente, cobro de la deuda generada irresponsablemente por equipos de gobierno anteriores y un modelo de redacción participativa y de autogestión comunitaria.

Combatir el régimen austeritario
El próximo año será “el peor de la democracia”, sostuvo Arcila, porque “las políticas de austeridad impuestas por el gobierno del PP están llevando a grandes capas sociales a situaciones límite y porque el empobrecimiento de la clase media y el aumento de la exclusión social conduce a escenarios hasta ahora no conocidos”.

“En esta situación de golpe civil al estado del bienestar tenemos que interrogarnos por el papel que tienen que desempeñar las administraciones locales en este momento”, dijo Arcila. Esta cuestión no se encuentra en el documento de presupuestos. A juicio de Sí se puede, el papel que corresponde ahora frente a este régimen austeritario, es combatir, enfrentarnos a las políticas de la derecha”.

CC y PSOE, los partidos integrantes del grupo de gobierno municipal, no pueden combatir esta situación con “titulares de prensa como los que les gusta recurrir” para luego “reproducir la misma política en sus ámbitos de gestión”. Este combate debe plasmarse en los presupuestos “garantizando los elementos mínimos de una sociedad del bienestar”, destacó Arcila.

Cuenta general de 2011
Sí se puede fue la única fuerza política que rechazó las cuentas generales de 2011. La concejala ecosocialista Asunción Frías explicó que el voto contrario de Sí se puede a este informe se sostiene en que el grupo de gobierno no baraja la opción de abrir expedientes de responsabilidad personal a los integrantes de grupos de gobierno anteriores al actual.

Frías cuestionó la situación financiera que refleja este informe, en el que se evitó la suspensión de pagos de la corporación al trasladar del corto al largo plazo “una deuda que sigue ahí” y gran parte de ella ha sido generada “irresponsablemente”.

La concejala de Sí se puede evitó utilizar ejemplos de corrupción ya conocidos por todos y señaló dos nuevos casos que se reflejan en la cuenta de 2011: el alquiler de dos locales en la Avenida de Los Majuelos para Servicios Sociales que nunca se han ocupado y la pasividad de la Gerencia de Urbanismo a la hora de cobrar multas.

En el primero de los casos, el Ayuntamiento paga desde febrero de 2009 y aún en la actualidad 3.708 euros al mes por dos locales en la Avenida de Los Majuelos para el área de Servicios Sociales que no se han utilizado nunca. Esto supone un total cercano a los 170.000 euros, con los que, por ejemplo, “se podría haber contratado como mínimo a una trabajadora social fija en la UTS de Barranco Grande”.

“Esto es un ejemplo de claro derroche”, apuntó Frías, quien recordó que los alquilares se contrataron durante el periodo en que Maribel Oñate era la concejal del área de Servicios Sociales. En el caso de las multas que no cobra Urbanismo, se han perdido 109.001 mil euros en derechos reconocidos, de los que “no se ha cobrado ni un solo euro; se ponen las multas pero no se cobran”, reiteró la concejala. Frías recordó que “con ese dinero que la Gerencia municipal de Urbanismo dejó de cobrar el año pasado en multas se podían haber contratado a tres trabajadoras para el IMAS: una trabajadora social y dos auxiliares de UTS”.

Frías apuntó “a una cuestión política más de fondo: si los ciudadanos y ciudadanas de Santa Cruz tenemos que pagar este tipo de derroche”. A juicio de Sí se puede, una parte de la deuda municipal se ha generado irresponsablemente y “la tienen que pagar quienes la han generado”.

La concejala recordó que Arcila ya presentó este año una moción con este objetivo, que fue rechazada por los tres partidos mayoritarios de la corporación y anunció que continuarán intentándolo: “Queremos incidir en la responsabilidad patrimonial. Pensamos que las personas que hacen una gestión irresponsable, quienes derrochan el dinero público, tienen que pagar de su bolsillo. Vamos a seguir insistiendo, vamos a ser pesados en eso”.