lunes, 1 de octubre de 2012

Sí se puede consigue el respaldo unánime del Tagoror del Distrito Centro – Ifara para rehabilitar el pasaje Tribulaciones

La iniciativa para conservar el carácter público de las canchas de Duggi no moviliza a los representantes de CC, PSOE y PP


El vocal de Sí se puede en el Tagoror del Distrito Centro – Ifara, Alberto Bolaños, consiguió durante su última sesión, en septiembre, el apoyo unánime de los integrantes del Tagoror para la rehabilitación de pasaje Tribulaciones, parte del conjunto arquitectónico de gran valor histórico y patrimonial constituido por las cuatro ciudadelas que aún se conservan en El Toscal.

En la misma sesión en la que se consiguió el apoyo a la Casa Taucho, también a iniciativa de Sí se puede, el vocal de esta organización planteó una propuesta para conservar el carácter público de las canchas deportivas del barrio de Duggi, cuya privatización cuenta con el cuestionamiento general de los habitantes del barrio. La proposición fue rechazada por los representantes de Coalición Canaria (CC), Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Partido Popular (PP).

Bolaños defendió la recuperación del pasaje Tribulaciones, que se encuentra en un estado “lamentable”, explicó, ya que la mitad de las viviendas están tapiadas y abandonadas. El vocal de Sí se puede en el Tagoror destacó que las intervenciones de los actuales habitantes han permitido conservar cuatro casas del citado callejón.

El pasaje es una muestra de los conjuntos de viviendas populares del siglo XIX, las ciudadelas, en las que sus habitantes —familias trabajadoras asociadas a las actividades del puerto capitalino— compartían espacios comunes, como baños y cocina. Por ello, Bolaños respaldó la idea de ubicar en este callejón un museo sobre el Puerto, según la propuesta del historiador y sociólogo tinerfeño de la Universidad de Harvard, Álvaro Santana Acuña.

Respecto a las canchas deportivas situadas en el borde del barranco Santos, el vocal de Sí se puede en el Tagoror señaló que esta organización considera “inaceptable que unas instalaciones con tan pocos años de antigüedad, construidas con dinero y en suelo públicos, pasen a ser explotadas por una empresa privada”.

La privatización de las canchas supondría un perjuicio para una zona con una densidad considerable de residentes, que actualmente disfrutan de las canchas de manera gratuita. Además, Bolaños señaló que en caso de producirse la enajenación de estas instalaciones deportivas, se expresaría una una gran oposición vecinal en defensa de la única cancha pública de fútbol sala y baloncesto que hay en Duggi y alrededores.

Aparte del coste económico para la ciudadanía, Sí se puede estima necesario valorar el coste social que se provocaría al excluir de estos espacios deportivos a los sectores de la ciudadanía más vulnerables, que no pueden pagar en concepto de ocio y tiempo libre. Para solucionar posibles problemas de inseguridad alegados por el Ayuntamiento, Sí se puede propuso abrir un proceso participativo con las personas usuarias de las canchas para mejorar conjuntamente su cuidado y gestión. Además, Bolaños propuso que personal municipal dinamice el espacio deportivo y que trabaje desde una perspectiva preventiva, sobre todo con la población juvenil.