miércoles, 18 de julio de 2012

Sí se puede pide crear una “comisión del agua” para estudiar la recuperación de Emmasa


Arcila presentará una moción al pleno tras la unanimidad mostrada por los grupos en cuanto a la nefasta gestión de los accionistas privados
Sí se puede presentará al pleno de Santa Cruz de Tenerife una moción en la que propone crear una “comisión del agua” que analice la viabilidad jurídica y económica de recuperar para el Ayuntamiento el accionariado de la empresa de aguas del municipio, Emmasa. Esta propuesta es consecuencia del debate que tuvo lugar en la última Comisión de Control, en la que todos los grupos del Ayuntamiento coincidieron en la necesidad de remunicipalizar el servicio dada la negativa experiencia que ha supuesto el proceso de privatización.

La moción, que será debatida en la sesión plenaria del próximo viernes, será defendida por Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en la corporación capitalina. La propuesta contempla que en la comisión estén representadas todas las fuerzas políticas, que estarán auxiliadas por técnicos municipales.

Dadas las consecuencias económicas que el retorno de Emmasa al ámbito público podría tener para el Ayuntamiento, Arcila señala que será necesario que los técnicos municipales estudien concienzudamente todas las posibilidades, entre las que se incluyen exigir la ejecución de la sentencia que anulaba el proceso de adjudicación o bien resolver el contrato por incumplimiento de sus obligaciones por parte de los accionistas mayoritarios de Emmasa. En este sentido, la moción de Sí se puede plantea que en el plazo de seis meses se deberá emitir un informe sobre la opción más conveniente para los intereses municipales.

La postura unánime de los grupos políticos en la citada Comisión de Control tiene que ver, entre otras razones, con la carencia de un tratamiento integral de depuración de las aguas residuales en el municipio y con incumplimientos en materia de subcontrataciones, en la aplicación de los sistemas de desodorización en la estación depuradora de Buenos Aires y en relación con la obligación de entregar 45 millones de euros al Ayuntamiento de Santa Cruz para obras hidráulicas. La nefasta gestión privada se manifiesta asimismo en la posición abusiva de la empresa en relación con las conexiones a la red de alcantarillado.

El caso de París
La necesidad de remunicipalizar la gestión pública del agua que demandan todos los grupos políticos del Ayuntamiento va en la línea de las nuevas orientaciones que ya han adoptado otras capitales europeas; por ejemplo, París, paradójicamente cuna de las multinacionales más importantes en la gestión privada del agua.

El 24 de noviembre de 2008, el Ayuntamiento de París decidió no renovar el contrato de abastecimiento de agua con Veolia y Suez que había sido firmado en 1984 por un período de veinticinco años. En su lugar, las autoridades municipales crearon Eau de Paris, empresa pública que gestionaría el sistema a partir de 2010.

A pesar de las lógicas dificultades que surgieron, el alcalde y su equipo estaban convencidos de que podrían gestionar el sistema igual e incluso mejor que el sector privado. Un año y medio después de la operación, los resultados demostraron que estaban en lo cierto: la transición fue realizada a tiempo y con unos impresionantes resultados financieros. De hecho, Eau de Paris ahorró a la ciudad 35 millones de euros con una reducción de las tarifas del agua en un 8% con respecto a 2009.