lunes, 25 de junio de 2012

Sí se puede propone partidas para ayudar a los propietarios con escasos recursos a mantener y rehabilitar viviendas de entornos protegidos


Arcila denuncia la falta de una política de protección del patrimonio y la permisividad del Ayuntamiento ante el abandono de edificios históricos
Detalle de una vivienda abandonada en El Toscal.
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, presentará en la sesión plenaria del próximo viernes, día 29, una moción para que se destinen partidas en el presupuesto municipal para ayudar a los propietarios con escasos recursos en el mantenimiento, conservación y restauración o rehabilitación de edificios que se encuentran dentro de conjuntos históricos de la ciudad.

En la misma moción, Arcila propone laborar en el plazo de seis meses un catálogo de los edificios singularmente protegidos, susceptibles de ser catalogados o que formen parte de la tipología que caracteriza los conjuntos históricos del municipio que se encuentran en estado de abandono. También pide establecer en ese mismo plazo un protocolo de actuaciones para iniciar acciones públicas encaminadas a la conservación, mantenimiento, restauración o rehabilitación de estas edificaciones.

Sí se puede considera que el Ayuntamiento de Santa Cruz ha demostrado en los últimos años su escaso interés en la protección del patrimonio de la ciudad, no solo con su política de concesión de licencias o autorizaciones ilegales, sino también, y principalmente, con el abandono paulatino de los inmuebles con valor histórico hasta que, ya en estado de ruina, se promueve su demolición.

Desgraciadamente, esta situación ha sido permitida por el consistorio, que, en ausencia de una política pública, ha tenido una actitud sumamente relajada con relación a los propietarios de estos bienes, que han incumplido el deber genérico de conservación, mantenimiento y custodia de los edificios y, por tanto, también el deber específico derivado de su integración en el patrimonio histórico canario.

Esa nefasta política, producto de la desidia, se comprueba haciendo un recorrido por algunas calles de conjuntos históricos como el de El Toscal, donde proliferan las fachadas deterioradas –incluso con elementos que pudieran ocasionar riesgo para los viandantes–, viviendas tapiadas, otras casi en estado de ruina y muchas de ellas adornando sus fachadas con un cartel de “Se vende”, testigo del tráfico especulativo al que está sujeto el solar sobre el que se asienta.

Arcila propone en la moción una primera intervención para recordar a los propietarios el deber de conservación mediante un protocolo que culmine, en última instancia, con una incoación de órdenes de ejecución de las medidas protectoras oportunas. Resulta fundamental que estas acciones se acompañen de medidas de fomento en las que participen el Ayuntamiento y otras administraciones públicas, de tal manera que se posibilite a los propietarios con escasos recursos acogerse a ayudas económicas para el mantenimiento de edificaciones con valor patrimonial.