jueves, 15 de marzo de 2012

Sí se puede acusa al grupo de gobierno de que la aprobación del PGO es un burla a la ciudadanía


Arcila califica de “golpe de mano” la aprobación parcial del documento en el próximo Pleno  

La noticia de que el grupo de gobierno pretende aprobar parcialmente el PGO el próximo  pleno 30 de marzo ha sentado muy mal en la filas de la organización ecosocialista que afirma que “todo este supuesto consenso que vendieron en el Pleno del mes de febrero, en realidad ocultaba un golpe de mano organizado y pergeñado  antes del mismo, para, tras apaciguar los colectivos más reivindicativos de la ciudad,  aprobar el PGO con el objetivo de satisfacer las exigencias de las empresas constructoras”.

El portavoz de Sí se puede en el Ayuntamiento capitalino, Pedro Fernández Arcila, se muestra tajante en su crítica a esta acción del gobierno afirmando que, “ esta propuesta de aprobación parcial del PGO no se elabora en dos días, por lo que es evidente que antes del pleno de febrero ya estaba diseñada por el grupo de gobierno. Por eso, para culminar este cambio de rumbo, sólo faltaba mover los hilos para transmitir en el pleno que se lograba un  consenso y así,  tras ese falso acuerdo,  girar hacia donde les convenía”. A este respecto cree que “con este giro, aquellos que criticaban antes de mayo como se estaba gestionando el PGO, ahora demuestran que se han entregado en cuerpo y alma a acabar la obra empezada en la era de Zerolo”.

Para la formación de izquierdas “ ha quedado de manifiesto que Bermúdez y Julio Pérez, carecen en esta materia de criterio político y sólo les mueve contentar las exigencias de los genuinos representantes de los sectores improductivos de nuestra  capital, siendo  capaces de burlarse de la autoridad moral que le concedió el Pleno del pasado febrero”.  El concejal acusa a Bermúdez  de ocultar este pacto en aquel momento y piensa que sus responsables deberán aclarar por qué no se dijo nada de esta aprobación parcial del PGO en el mes de febrero. Para Arcila queda claro que la aprobación de aquella moción “ fue una estrategia mezquina  que hasta ahora no se había visto en el nuevo gobierno que siempre hace alarde de transparencia”.