martes, 3 de enero de 2012

Sí se puede propondrá al pleno la creación de huertos urbanos municipales para autoconsumo


La organización también quiere que el Ayuntamiento promueva estos espacios en las zonas comunes de los edificios de viviendas
Sí se puede presentará en la próxima sesión plenaria del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife una moción en la que pedirá al consistorio la creación de huertos urbanos de titularidad municipal, especialmente en centros sociales y sociosanitarios, así como que promueva estos espacios en zonas de titularidad privada como edificios de viviendas sociales y otras comunidades de propietarios.

Asunción Frías, concejala de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz, señala que los huertos serían destinados al  autoconsumo, con prioridad para personas en situación de desempleo y jubiladas, y tendrían además un uso terapéutico, preventivo y de ocio. En cuanto a los de titularidad privada, el apoyo del Ayuntamiento consistiría en la cesión de semillas, cursos de formación sobre agricultura ecológica, etc.

La propuesta de Sí se puede contempla precisamente la aplicación de técnicas de agricultura ecológica, un sistema de producción que evita o excluye, de una manera amplia, el uso de fertilizantes sintéticos, pesticidas, reguladores del crecimiento y aditivos en los piensos. Estos sistemas se basan en la rotación de cultivos, la utilización de residuos de cosechas, estiércol y abono verde, así como en el empleo de métodos de control biológico de plagas.

Los huertos urbanos son una fórmula que ha demostrado sobradamente su eficacia en grandes ciudades como Nueva York y para la que Canarias cuenta con experiencia, pues ha sido pionera en actividades como el desarrollo de la agricultura ecológica y los programas de huertos escolares.

El fomento del consumo de productos naturales en entornos urbanos de Canarias está justificado por las evidencias de diversos estudios que han determinado que la escasa presencia de frutas y verduras en la dieta de las Islas incidirá a medio y largo plazo en el empeoramiento de las condiciones de salud de la ciudadanía. Esto, a su vez, repercutirá en la economía familiar y en la de la sanidad pública.

En el caso de Nueva York, un estudio sobre huertos comunitarios concluyó que disponer de un espacio de estas características mejora la actitud de la gente hacia el vecindario, reduce el vertido de basura en las calles, favorece el paisaje con el mantenimiento de los terrenos circundantes y aumenta el orgullo de pertenecer al barrio. En la ciudad estadounidense hay más de mil huertos comunitarios y en Berlín la cifra llega a ochenta mil.