jueves, 29 de diciembre de 2011

Sí se puede lamenta que en seis meses de gobierno de CC y PSOE no se hayan constituido los tagorores


La organización iniciará en 2012 un plan formativo con colectivos sociales y vecinales de la ciudad para implantar progresivamente unos presupuestos municipales participativos
Sí se puede lamenta que el actual equipo de gobierno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, formado por CC y el PSOE, no haya constituido aún los tagorores, única herramienta de participación ciudadana con la que cuentan los vecinos. Esta herramienta, recuerda el coordinador de tagorores de Sí se puede, Juan Daniel Marrero Díaz, no es una apuesta del Ayuntamiento por la democracia participativa, sino que está obligado por ley a constituir estos Consejos de Distrito, por lo que reclama a la corporación que lo haga en el menor plazo de tiempo posible.

Sí se puede tiene designados desde hace más de tres meses a sus vocales en los tagorores. Se trata de María José Delgado para el Consejo del Distrito Ofra-Costa Sur, Roberto Abdullah para el del Suroeste y Alberto Bolaños para el de Centro-Ifara. Todos ellos destinarán sus dietas por asistencia a estas reuniones, que son 153,41 euros para cada vocal y por sesión, a aquellas iniciativas comunitarias y sociales que se desarrollen en todo el municipio, según una decisión tomada por unanimidad en el seno del Comité Local de Sí se puede en Santa Cruz.

Marrero considera insuficiente el actual modelo de funcionamiento de los tagorores, ya que representan solo a los partidos políticos presentes en el consistorio y no a otros colectivos ciudadanos que están en disposición de plantear soluciones para los problemas de los barrios y pueblos de Santa Cruz.

En su apuesta por desarrollar la participación ciudadana en la toma de decisiones, Sí se puede iniciará el próximo año un plan de acciones entre colectivos sociales y vecinales del municipio con el fin de formar a los santacruceros para la progresiva implantación, a largo plazo, de un sistema participativo de elaboración de los presupuestos que refleje los intereses y las demandas reales de los habitantes la ciudad.