miércoles, 14 de diciembre de 2011

Sí se puede denuncia que el Ayuntamiento ya ha decidido eliminar siete laureles de la avenida de Anaga e hipotecar el futuro de los restantes


Pedro Arcila considera una burla la reunión celebrada esta mañana, en la que el grupo de gobierno de Santa Cruz anunció que desecha una opción técnica para la vía de litoral que salvaría todos los ejemplares
Sí se puede ha expresado hoy su más enérgica protesta por la decisión que ha adoptado el grupo de gobierno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, con su alcalde, José Manuel Bermúdez, a la cabeza, en relación con la obra de la vía de litoral y su afección a los ejemplares de laureles de Indias de la avenida de Anaga. El concejal de Obras Públicas del consistorio, Dámaso Arteaga, mantuvo esta mañana una reunión con los portavoces de los grupos municipales en la que dijo que la solución adoptada para la salida a superficie del túnel subterráneo de la vía es aquella que implica la eliminación de siete laureles.

Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz, ha expresado el total rechazo de su organización a esta fórmula, ya que existe una opción viable, planteada por un colectivo de técnicos independientes –también presentes en la reunión de esta mañana–, que permitiría conservar los laureles de Indias. Esta alternativa, que en su día fue acogida favorablemente por la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias, responsable del proyecto, ha sido finalmente desechada, a pesar de que su coste es menor.

Arcila califica de burla la comparecencia de esta mañana, ya que diferentes colectivos ciudadanos, además de los grupos del Ayuntamiento, llevan meses esperando la ocasión de reunirse con el alcalde o con el concejal de Obras Públicas, pero cuando finalmente se ha producido el encuentro, este solo ha servido para que el grupo de gobierno municipal anuncie su visto bueno –al que también se suman la Autoridad Portuaria y la Consejería de Obras Públicas– a una fórmula que no solo acabará con siete laureles de Indias, sino que hipotecará el futuro de los restantes ejemplares una vez se inicien las fases siguientes.

Además, la solución adoptada supondrá que la boca del túnel se colocará en la parte residencial de la avenida, y no en la portuaria, lo que conllevará un notable incremento de ruidos y contaminación para los vecinos, además de crear un efecto barrera impropio de una avenida marítima. A juicio de Sí se puede, de esta manera se producirá una notable devaluación ambiental de una de las principales zonas de esparcimiento de la ciudad.

La fórmula alternativa, cuya eficacia está avalada por un grupo de técnicos independientes, consiste en que la vía subterránea que discurre desde el barranco de Santos continúe en paralelo al muro de contención del aparcamiento de la plaza de España y salga a la superficie antes de llegar a los laureles de Indias de la avenida de Anaga. De esta manera, el proyecto sería más barato, “algo que es de agradecer en estos tiempos de crisis”, según Arcila, y además no habría afección para los árboles, se protegería el antiguo muelle y se reducirían las molestias y las pérdidas para el comercio local.