jueves, 17 de noviembre de 2011

Pedro Arcila denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción la compra de la casa Siliuto por casi el doble del valor estimado por la Gerencia de Urbanismo


El concejal de Sí se puede cree que el anterior gobierno municipal podría haber incurrido en los delitos de falsedad, prevaricación y malversación de caudales públicos
Pedro Fernández Arcila, concejal de Sí se puede en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, presentará a lo largo de esta mañana ante la Fiscalía Anticorrupción una denuncia por la posible comisión de los delitos de falsedad, prevaricación y malversación de caudales públicos en la operación de compra de la casa Siliuto, ubicada en El Toscal, por un importe de casi el doble del estimado por los técnicos de la Gerencia Municipal de Urbanismo.

La corporación adquirió en 2002 el citado inmueble por un importe de 612.777 euros, cuando los técnicos de la Gerencia de Urbanismo la habían valorado en 332.496, poco más de la mitad del precio que finalmente se pagó.

Arcila cree que las razones por las que se incrementa a casi el doble la valoración estimada por los técnicos tiene que ver con una maliciosa valoración de los terrenos y del inmueble, realizada por una entidad ajena al Ayuntamiento que le adjudicaba  un aprovechamiento urbanístico desmesurado e inventado, todo ello con el solo objetivo de poder después justificar el abono de una cantidad a los propietarios que doblaba la inicialmente valorada por los técnicos de Urbanismo.

La adquisición de la casa Siliuto por parte del Ayuntamiento para destinarla a sede de la Casa Insular de la Juventud ha supuesto para las arcas municipales un desembolso muy superior al estimado por los técnicos del propio consistorio, en lo que parece haber sido una práctica habitual de anteriores mandatos.

Resulta llamativo que el Ayuntamiento justificara la compra argumentando que el precio pactado guarda la debida proporción o razonabilidad, cuando se adquirió por una diferencia más que abrumadora. Según Arcila, parece que la compra del frente de Las Teresitas no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una política injustificada de despilfarro y mala gestión del dinero público por parte del anterior gobierno municipal.

Además de esta irregularidad, el portavoz de Sí se puede en el Ayuntamiento denuncia que el inmueble no se ha destinado a Casa Insular de la Juventud, motivo por el que se compró con la intención de ser cedido al Cabildo de Tenerife. Arcila afirma que “llevamos esperando casi diez años para que el Ayuntamiento cree la primera Casa de la Juventud en el municipio. Lamentablemente, hasta la fecha la nueva corporación no ha dado ningún paso para cambiar esta situación”.

El portavoz de Sí se puede señala que el edificio permanece en un estado lamentable de abandono, a pesar de tratarse de un inmueble catalogado de protección integral.